Manifiesto Ateo

Por: Sam Harris

TRADUCCIÓN DE FERNANDO G. TOLEDO Y J.C. ÁLVAREZ

En algún lugar del mundo un hombre ha secuestrado a una niña. Pronto va a violarla, torturarla y matarla. Si una atrocidad de este tipo no estuviera ocurriendo en este preciso momento, sucederá en unas pocas horas, como máximo unos días. Tanta es la confianza que nos inspiran las leyes estadísticas que gobiernan las vidas de 6 mil millones de seres humanos. Las mismas estadísticas también sugieren que los padres de esta niña creen que en este preciso momento un Dios todopoderoso y amoroso cuida de ellos y su familia. ¿Tienen derecho a creer esto? ¿Es bueno que crean esto?
No.
La integridad del ateísmo está contenida en esta respuesta. El ateísmo no es una filosofía; ni siquiera es una visión del mundo; es un rechazo a desmentir lo obvio. Desafortunadamente, vivimos en un mundo en el cual lo obvio es, por principio, pasado por alto. Lo obvio debe ser observado y reobservado y discutido. Ésta es una tarea ingrata. Se la toma con un aura de petulancia e insensibilidad. Es, más que nada, una tarea que el ateo no desea.
Aunque resulta menos notorio, nadie necesita identificarse a sí mismo como un no-astrólogo o un no-alquimista. Consecuentemente, no tenemos palabras para la gente que niega la validez de esas pseudodisciplinas. En el mismo sentido, «ateísmo» es un término que no debería existir. El ateísmo no es más que el ruido que la gente razonable hace cuando se topa con el dogma religioso. El ateo es simplemente una persona que cree que los 260 millones de estadounidenses (el 87% de la población) que dicen no tener dudas sobre la existencia de Diosdeberían estar obligados a presentar pruebas de su existencia, e incluso, de su benevolencia, dada la imparable destrucción de seres humanos inocentes de la que somos testigos a diario.
Nada más que el ateo advierte cuán sorprendente es nuestra situación: la mayor parte de los nuestros cree en un Dios que, bajo todo concepto, es igual de fantástico que los dioses del Olimpo; nadie, sea cuales fueren sus capacidades, puede ocupar un cargo público en los Estados Unidos sin suponer que ese Dios existe; y muchas de las cosas que pasan en la política pública en este país se deben a tabúes religiosos y supersticiones propias de una teocracia medieval. Nuestra realidad es abyecta, indefendible y horrorosa. Sería graciosa, si las consecuencias no fuesen tan graves.
Vivimos en un mundo donde todas las cosas, buenas y malas, acaban destruidas por el cambio. Los padres pierden a sus hijos y los hijos a sus padres. Los maridos y esposas se separan por un instante, y nunca se vuelven a ver. Los amigos se despiden con prisa, sin saber que será la última vez que lo hagan. Esta vida, cuando se la mira en su totalidad, se aparece como poco más que un vasto drama de la pérdida. La mayoría de las personas, sin embargo, imaginan que hay una cura para esto. Si vivimos correctamente –ni siquiera éticamente, sino dentro de los parámetros de ciertas creencias antiguas y conductas esterotipadas– obtendremos todo lo que queramos después de que hayamos muerto. Cuando caigan finalmente nuestros cuerpos, simplemente nos desharemos de nuestro lastre corporal y viajaremos a una tierra en la que nos reuniremos con todos los que amamos cuando estábamos vivos. Por supuesto, la gente demasiado racional y demás chusma quedará excluida de este sitio feliz, y aquéllos que suspendieron su increencia mientras vivían serán libres para disfrutar de sí mismos por toda la eternidad.
Vivimos en un mundo de sorpresas inimaginables –desde la energía de fusión que irradia el sol a la genética y las consecuencias evolutivas de estas luces que bailan por eones desde el Oriente– y todavía el Paraíso conforma a nuestros intereses más superficiales con la comodidad de un crucero por el Caribe. Esto es asombrosamente extraño. Alguien no lo conociera pensaría que el hombre, en su miedo a perder todo lo que ama, ha creado el cielo, junto con su Dios guardián, a su imagen y semejanza.
Considérese la destrucción que el huracán Katrina dejó en Nueva Orléans. Más de un millar de personas murieron, decenas de miles perdieron todas sus posesiones terrenas y cerca de un millón fueron desposeídas de su hogar. Con seguridad, se puede decir que casi todos los que vivían en Nueva Orléans en el momento del desastre del Katrina creía en un Dios omnipotente, omnisciente y compasivo. ¿Pero qué estaba haciendo Dios mientras un huracán devastaba su ciudad? Seguro que oía la plegarias de los viejos y las mujeres que huían de la inundación hacia la seguridad de sus azoteas, sólo para terminar ahogándose más lentamente. Eran personas de fe. Eran buenos hombres y mujeres que habían rezado durante todas sus vidas. Sólo el ateo ha tenido el coraje de admitir lo obvio: esa pobre gente murió hablándole a un amigo imaginario.
Claro, había advertencias de que una tormenta de proporciones bíblicas sacudiría Nueva Orléans, y el la respuesta humana al desastre posterior fue trágicamente ineficaz. Pero fue ineficaz sólo bajo la luz de la ciencia. Los indicios del avance del Katrina fueron sacados de la muda Naturaleza mediante cálculos meteorológicos e imágenes satelitales. Dios no le cuenta a nadie sus planes. De haberse confiado los residentes de Nueva Orléans en la caridad del Señor, no se habrían enterado de que un huracán asesino se abatiría sobre ellos hasta que hubieran sentido las primeras ráfagas del viento sobre sus rostros. A pesar de todo, según una encuesta del Washington Post, un 80% de los sobrevivientes del Katrina aseguraban que el suceso había reforzado su fe en Dios.
Mientras el Katrina devoraba Nueva Orléans, cerca de mil peregrinos chiítas morían al derribarse un puente en Iraq. No caben dudas de que esos peregrinos creían poderosamente en el Dios del Corán: sus vidas estaban organizadas alrededor del hecho indubitable de su existencia; sus mujeres caminaban con el rostro velado delante de él; sus hombres se mataban regularmente unos a otros en nombre de interpretaciones enfrentada de su palabra. Sería de destacar si un solo de los sobrevivientes de esta tragedia perdiera su fe. Lo más probable es que los sobrevivientes imaginen que han sido resguardados por la gracia de Dios.
Sólo el ateo reconoce el infinito narcisismo y el autoengaño de los que se salvaron. Sólo el ateo comprende cuán moralmente despreciable es que los sobrevivientes de una catástrofe se crean salvados por un Dios amoroso mientras que este mismo Dios ahogaba a los niños en sus cunas. Debido a que se niega a tapar la realidad del sufrimiento del mundo con el disfraz de una fantasía de vida eterna, el ateo siente hasta en los huesos cuán preciosa es la vida, y al mismo tiempo cuán desafortunados sos esos millones de seres humanos que sufren el más terrible ataque a su felicidad sin ninguna razón valedera.
Uno se pregunta cuán vasta y gratuita tiene que ser una castástrofe para que alcance a a sacudir la fe del mundo. El Holocausto no lo consiguió. Tampoco lo habría hecho el genocidio en Ruanda, ni aunque sus perpetradores fuesen sacerdotes armados con machetes. Quinientos millones de personas murieron deviruela durante el siglo XX, casi todos niños. Los caminos de Dios son, sin duda, inescrutables. Pareciera que cualquier hecho, no importa cuán infeliz sea, puede ser compatible con la fe religiosa. En materia de fe, hemos decidido no tener los pies en la Tierra.
Por supuesto, la gente de fe asegura que Dios no es responsable del sufrimiento de la humanidad. Pero, ¿cómo podemos entender que se afirme que Dios es a la vez omnisciente y omnipotente? No hay otro modo, y es tiempo de que los seres humanos razonables lo asuman. Es el viejo problema de la teodicea, claro, y deberíamos considerarlo resuelto. Si Dios existe, pues no puede hacer nada por detener las más descomunales calamidades o no le importa hacerlo. Dios, por consiguiente, o es impotente o es malvado. Los lectores piadosos ejecutarán ahora la siguiente pirueta: Dios no puede ser juzgado por las simples reglas humanas de moralidad. Pero, obviamente, las simples reglas humanas de moralidad son precisamente las que primero usan los fieles para establecer la bondad de Dios. Y cualquier Dios que se preocupara por algo tan trivial como un matrimonio gay o el nombre por el que debe ser mencionado en una plegaria, no es tan inescrutable después de todo. Si existiera, el Dios de Abraham no sería solamente indigno de la inmensidad de la creación, sería indigno de cualquier hombre.
Hay otra posibilidad, claro, y es la más razonable y la más odiosa: el Dios de la Biblia es una ficción. Como Richard Dawkins ha observado, todos somos ateos con respecto a Zeus y a Thor. Sólo el ateo ha concluido que el dios bíblico no es diferente. Consecuentemente, sólo el ateo es lo suficientemente compasivo como para tomarse en serio la hondura del sufrimiento mundial. Es terrible que todos vayamos a morir y perder cada cosa que amamos; es doblemente terrible que tantos seres humanos sufran sin necesidad mientras viven. Buena parte de ese sufrimiento puede ser directamente atribuido a la religión –a los odios religiosos, las guerras religiosas, las ilusiones religiosas (religious delusions) y las diversiones religiosas de escasos recursos–, y es lo que convierte al ateísmo en una necesidad moral e intelectual. Es una necesidad, de todos modos, que el desplaza al ateo hacia los márgenes de la sociedad. El ateo, por el mero hecho de estar en contacto con la realidad, termina lleno de vergüenza al no tener relación con la vida de fantasía de sus vecinos.

La naturaleza de la creencia
Según varias encuestas recientes, el 22 % de los americanos están totalmente convencidos de que Jesús volverá a la Tierra algún día de los próximos 50 años. Otro 22% cree que lo anterior es bastante probable. Seguramente este mismo 44 % de americanos son los que van a la iglesia una vez por semana o más, que creen literalmente que Dios prometió la tierra de Israel a los judíos, y que quieren prohibir la enseñanza del hecho biológico de la evolución a nuestros hijos. Como bien sabe el Presidente George W. Bush, los creyentes de esta categoría constituyen el segmento más cohesionado y motivado del electorado americano. Por consiguiente, sus opiniones y prejuicios influyen en casi todas las decisiones de importancia nacional. Los políticos liberales parecen haber extraído una lección incorrecta de estos acontecimientos y han vuelto su mirada hacia las Escrituras, preguntándose cómo podrían congraciarse con las legiones de hombres y mujeres de nuestro país que votan en gran parte basándose en el dogma religioso. Más del 50 % de los americanos tiene una opinión «negativa» o «sumamente negativa» de la gente que no cree en Dios; el 70 % piensa que es muy importante que los candidatos a la presidencia sean «firmemente religiosos». La irracionalidad se encuentra ahora en ascenso en los Estados Unidos: en nuestras escuelas, en nuestros tribunales y en cada rama del gobierno federal. Sólo el 28 % de los americanos cree en la evolución; el 68 % cree en Satán. Una ignorancia de tal calibre, concentrada tanto en la cabeza como en el vientre de una superpotencia sin rival, representa actualmente un problema para el mundo entero.
Aunque sea bastante fácil para la gente de buen tono criticar el fundamentalismo religioso, la llamada «moderación religiosa» todavía disfruta de un prestigio considerable en nuestra sociedad, incluso dentro de la torre de marfil. Lo anterior resulta irónico, ya que los fundamentalistas tienden a hacer un uso de sus cerebros más basado en principios que los «moderados». Aunque los fundamentalistas justifiquen sus creencias religiosas con pruebas y argumentos extraordinariamente pobres, al menos intentan dar una justificación racional. Los moderados, en cambio, generalmente no hacen más que citar las consecuencias benéficas de la creencia religiosa. En lugar de decir que creen en Dios porque ciertas profecías bíblicas se han cumplido, los moderados dirán que ellos creen en Dios porque esta creencia «da sentido a sus vidas».
Cuando un tsunami mató a cien mil personas el día siguiente al de Navidad, los fundamentalistas interpretaron fácilmente este cataclismo como una prueba de la ira de Dios. Al parecer, Dios había enviado otro mensaje oblicuo a la humanidad sobre los males del aborto, la idolatría y la homosexualidad. Aunque moralmente obscena, esta interpretación de los acontecimientos es hasta cierto punto razonable, aceptando determinadas suposiciones (absurdas). Los moderados, en cambio, rechazan extraer cualquier conclusión sobre Dios a partir de sus obras. Dios sigue siendo un perfecto misterio, una mera fuente de consuelo que es compatible con la existencia del mal más desolador. Ante desastres como el tsunami asiático, la piedad liberal es apta para producir las mas afectadas y pasmosas tonterías imaginables. Así y todo, los hombres y mujeres de buena voluntad prefieren habitualmente tales vacuidades a la moralización y profetización odiosas de los creyentes auténticos. Ante las catástrofes, sin duda es una virtud de la teología liberal que ésta enfatice la piedad sobre la ira. Vale la pena señalar, sin embargo, que es la piedad humana lo que se revela –no la de Dios– cuando los cuerpos hinchados de los muertos son devueltos por el mar. Cuando miles de niños son arrancados simultáneamente de los brazos de sus madres y ahogados en el mar durante días, la teología liberal debe revelarse como lo que es –el más vacuo y estéril de los pretextos mortales. Incluso la teología de la ira tiene más mérito intelectual. Si Dios existe, su voluntad no es inescrutable. Lo único inescrutable en estos hechos terribles es que hombres y mujeres neurológicamente sanos puedan creer lo increíble y pensar que esto es la cumbre de la sabiduría moral.
Es completamente absurdo sugerir, como hacen los religiosos moderados, que un ser humano racional pueda creer en Dios simplemente porque esta creencia le hace feliz, porque alivia su miedo a la muerte o porque otorga sentido a su vida. La absurdidad se hace obvia en el momento en que cambiamos la noción de Dios por alguna otra proposición de consuelo: imaginemos, por ejemplo, que un hombre desea creer que existe un diamante enterrado en algún lugar de su patio trasero, y que este diamante es del tamaño de un refrigerador. Sin duda, se sentirá extraordinariamente bien al creer esto. Imaginemos qué pasaría entonces si ese hombre siguiera el ejemplo de los religiosos moderados y mantuviera dicha creencia en términos pragmáticos: cuando se le pregunta por qué piensa que hay un diamante en su patio trasero y que además ese diamante es miles de veces mayor que ningún otro que haya sido descubierto, el hombre dice cosas como las siguientes: «Esta creencia da sentido a mi vida», o «Mi familia y yo disfrutamos cavando para encontrarlo los domingos», o «Yo no querría vivir en un universo donde no hubiera un diamante enterrado en mi patio trasero y que fuera del tamaño de un refrigerador». Claramente estas respuestas son inadecuadas. Pero son peores que eso. Son las respuestas de un loco o de un idiota.
Aquí podemos ver por qué la apuesta de Pascalel «salto de fe» de Kiergegaard y otros esquemas epistemológicos fideístas no tienen el menor sentido. Creer que Dios existe es creer que uno se encuentra en alguna relación con su existencia, tal que dicha existencia es ella misma la razón de la creencia de uno. Debe haber alguna conexión causal, o al menos una apariencia de ésta, entre el hecho en cuestión y la aceptación de ese hecho por parte de la persona. De este modo, podemos ver que las creencias religiosas, para ser creencias sobre cómo es el mundo, deben ser tan probatorias en el ámbito del espíritu como en cualquier otro ámbito. Pese a todos sus pecados contra la razón, los fundamentalistas religiosos entienden lo anterior; los moderados –casi por definición– no lo entienden en absoluto.
La incompatibilidad entre la razón y la fe ha sido un rasgo evidente de la cognición humana y del discurso público durante siglos. Una persona debe tener buenas razones para sostener firmemente lo que cree o lo que no cree. Las personas de todos los credos generalmente reconocen la primacía de las razones, y recurren al razonamiento y a las pruebas siempre que pueden. Cuando la indagación racional apoya el credo, aquélla siempre es defendida; cuando representa una amenaza, es ridiculizada, a veces en la misma frase. Sólo cuando las pruebas favorables a una doctrina religiosa son escasas o inexistentes, o hay una evidencia aplastante en su contra, sus defensores invocan la «fe». Es decir, los fieles simplemente citan los motivos para defender sus creencias (por ejemplo, «el Nuevo Testamento confirma las profecías del Antiguo testamento», «yo vi la cara de Jesús en una ventana», «rezamos, y el cáncer de nuestra hija comenzó a retroceder»). Tales razones son generalmente inadecuadas, pero son mejores que ninguna razón en absoluto. La fe no es más que la licencia que la gente religiosa se otorga a sí misma para seguir creyendo cuando las razones fallan. En un mundo fragmentado por creencias religiosas incompatibles entre sí, en una nación que se encuentra cada vez más sometida a concepciones propias de la Edad de Hierro acerca de Dios, el final de la historia y la inmortalidad del alma, esta lánguida división de nuestro discurso en asuntos de razón y asuntos de fe es sencillamente inadmisible.

La fe y la sociedad buena
La gente de fe afirma regularmente que el ateísmo es responsable de algunos de los crímenes más espantosos del siglo XX. Aunque sea cierto que los regímenes de Hitler, Stalin, Mao y Pol Pot eran irreligiosos en diversos grados, no eran especialmente racionales. De hecho, sus declaraciones públicas eran poco más que letanías de ilusiones: ilusiones sobre la raza, la identidad nacional, la marcha de la historia o los peligros morales del intelectualismo. En muchos sentidos, la religión fue directamente culpable incluso en estos casos. Consideremos el Holocausto: el antisemitismo que construyó pieza a pieza los crematorios nazis era una herencia directa del cristianismo medieval. Durante siglos, los alemanes religiosos habían visto a los judíos como la peor especie de herejes, y habían atribuido todos los males sociales a su presencia continuada entre los fieles. Mientras en Alemania el odio a los judíos se expresaba de un modo predominantemente secular, la demonización religiosa de los judíos continuó existiendo en Europa. (El propio Vaticano perpetuó el libelo de la sangre en sus publicaciones, en una fecha tan tardía como 1914.)
Auschwitz, el Gulag y los campos de la muerte no son ejemplos de lo que ocurre cuando la gente se hace demasiado crítica con las creencias injustificadas; al contrario, estos horrores son un testimonio de los peligros que conlleva el no pensar lo bastante críticamente sobre ideologías seculares específicas. Por supuesto, un argumento racional contra la fe religiosa no es un argumento para abrazar ciegamente el ateísmo como dogma. El problema expuesto por el ateo no es otro que el problema del dogma mismo (del que toda religión participa en grado extremo). No existe ninguna sociedad en la historia escrita que haya sufrido porque su gente se volviera demasiado razonable.
Aunque la mayor parte de los americanos creen que deshacerse de la religión es un objetivo imposible, la mayor parte del mundo desarrollado ya lo ha conseguido. Cualquier relato sobre un supuesto «gen divino», el cual sería responsable de que la mayoría de los americanos organicen desvalidamente sus vidas alrededor de antiguas obras de ficción religiosa, debe explicar por qué tantos habitantes de otras sociedades del Primer Mundo parecen carecer de dicho gen. El nivel de ateísmo existente en el resto del mundo desarrollado refuta cualquier argumento según el cual la religión es de algún modo una necesidad moral. Países como Noruega, Islandia, Australia, Canadá, Suecia, Suiza, Bélgica, Japón, Países Bajos, Dinamarca y el Reino Unido se encuentran entre las sociedades menos religiosas de la Tierra. Según el Informe de Desarrollo Humano 2005 de las Naciones Unidas, dichos países son también los más sanos, como indican las medidas de esperanza de vida, alfabetismo adulto, ingresos per cápita, desarrollo educativo, igualdad entre sexos, tasa de homicidios y mortandad infantil. A la inversa, las 50 naciones que ahora se encuentran en el escalafón más bajo en términos de desarrollo humano son fuertemente religiosas. Otros análisis reflejan la misma situación: los Estados Unidos son únicos entre las democracias ricas por su nivel de fundamentalismo religioso y por su oposición a la teoría evolutiva; también son únicos por las altas tasas de homicidio, abortos, embarazos de adolescentes, casos de SIDA y mortandad infantil. La misma comparativa es cierta dentro del territorio de los Estados Unidos: los Estados del Sur y del Medio Oeste, caracterizados por los niveles más altos de superstición religiosa y de hostilidad hacia la teoría evolutiva, están especialmente afectados por los mencionados indicadores de disfunción social, mientras que los estados relativamente seculares del Noreste se conforman más a los estándares europeos. Desde luego, los datos correlacionales de este tipo no resuelven las cuestiones de causalidad –la creencia en Dios puede conducir a la disfunción social; la disfunción social puede dar lugar a la creencia en Dios; cada factor puede fomentar el otro; o bien ambos factores pueden surgir de alguna fuente más profunda de disfuncionalidad. Dejando aparte la cuestión de la causa y el efecto, estos hechos demuestran que el ateísmo es absolutamente compatible con las aspiraciones básicas de una sociedad civil; también demuestran, de manera concluyente, que la fe religiosa no hace nada para asegurar la salud y el bienestar de una sociedad.
Los países con altos niveles de ateísmo también son los más caritativos en términos de prestación de ayuda extranjera al mundo en desarrollo. El dudoso eslabón existente entre el fundamentalismo cristiano y los valores cristianos también es refutado por otros índices de caridad. Consideremos la proporción entre los salarios de los altos ejecutivos y los salarios de los empleados medios: en Gran Bretaña es de 24 a 1; en Francia, de 15 a 1; en Suecia, de 13 a 1; en los Estados Unidos, donde el 83 % de la población cree que Jesús literalmente resucitó de entre los muertos, es de 475 a 1. Parece que aquí muchos camellos esperan entrar fácilmente por el ojo de una aguja.

La religión como fuente de violencia
Uno de los mayores desafíos afrontados por la civilización en el siglo XXI es que los seres humanos aprendan a hablar sobre sus intereses personales más profundos –sobre la ética, la experiencia espiritual y la inevitabilidad del sufrimiento humano– de un modo que no sea flagrantemente irracional. Nada obstaculiza más el camino de este proyecto que el respeto que concedemos a la fe religiosa. Doctrinas religiosas incompatibles han balcanizado nuestro mundo en comunidades morales separadas –cristianos, musulmanes, judíos, hindúes, etc.– y estos desacuerdos se han convertido en una fuente continua de conflicto humano. Ciertamente, la religión es hoy en día una fuente activa de violencia, tanto como lo fue en cualquier momento del pasado. Los conflictos recientes en Palestina (judíos contra musulmanes), los Balcanes (serbios ortodoxos contra croatas católicos; serbios ortodoxos contra musulmanes bosnios y albaneses), Irlanda del Norte (protestantes contra católicos), Cachemira (musulmanes contra hindúes), Sudán (musulmanes contra cristianos y animistas), Nigeria (musulmanes contra cristianos), Etiopía y Eritrea (musulmanes contra cristianos), Sri Lanka (budistas cingaleses contra hindúes tamiles), Indonesia (musulmanes contra cristianos timoreses), Irán e Irak (musulmanes chiítas contra musulmanes sunníes), y Cáucaso (rusos ortodoxos contra musulmanes chechenos; musulmanes azerbaijanos contra armenios católicos y ortodoxos) son simplemente algunos ejemplos. En estos lugares, la religión ha sido la causa explícita de literalmente millones de muertos en los últimos 10 años.
En un mundo dividido por la ignorancia, sólo el ateo se niega a rechazar lo evidente: la fe religiosa promueve la violencia humana a un nivel asombroso. La religión inspira la violencia en al menos dos sentidos: (1) a menudo las personas matan a otros seres humanos porque creen que el Creador del Universo quiere que así lo hagan (el corolario psicopático inevitable es que tal acto les asegurará una eternidad de felicidad después de la muerte). Los ejemplos de este tipo de comportamiento son prácticamente innumerables, siendo el más destacado el de los terroristas suicidas jihadistas. (2) Un número cada vez mayor de personas se encuentran inclinadas hacia el conflicto religioso, simplemente porque su religión constituye el corazón de sus identidades morales. Una de las patologías duraderas de la cultura humana es la tendencia a educar a los niños en el temor y a demonizar a otros seres humanos en base a la religión. Muchos conflictos religiosos que parecen motivados por intereses terrenales son, por lo tanto, de origen religioso. (Los irlandeses lo saben muy bien.)
A pesar de todos estos hechos innegables, los religiosos moderados tienden a imaginarse que el conflicto humano siempre puede reducirse a la carencia de educación, a la pobreza o a los agravios políticos. Ésta es una de las muchas ilusiones de la piedad liberal. Para disiparla, sólo tenemos que pensar en el hecho de que los secuestradores del 11-S eran universitarios de clase media-alta que no tenían ninguna historia conocida de opresión política. Sin embargo, habían pasado una cantidad de tiempo excesiva en su mezquita local, oyendo hablar de la depravación de los infieles y de los placeres que esperan a los mártires en el Paraíso. ¿Cuántos arquitectos e ingenieros aeronáuticos deberán volver a estrellarse contra una pared a 400 millas por hora, antes de que admitamos que la violencia jihadista no es un asunto de educación, política o pobreza? La verdad, bastante asombrosa, es la siguiente: una persona puede ser tan culta e instruída como para construir una bomba nuclear, y así y todo creer que obtendrá a 72 vírgenes en el Paraíso para toda la eternidad. Tal es la facilidad con que la mente humana puede ser alienada por la fe, y tal es el grado de acomodación de nuestro discurso intelectual a la ilusión religiosa. Sólo el ateo ha observado lo que ahora debería ser evidente para todo ser humano pensante: si queremos desarraigar las causas de la violencia religiosa debemos desarraigar las falsas certezas de la religión.

¿Por qué la religión es una fuente tan poderosa de violencia humana?

  • Nuestras religiones son intrínsecamente incompatibles entre sí. Jesús resucitó de entre los muertos y volverá a la Tierra como un superhéroe, o no; el Corán es la palabra infalible de Dios, o no lo es. Cada religión hace afirmaciones explícitas sobre cómo es el mundo, y la profusión abrumadora de estas afirmaciones incompatibles –que además son dogmas de fe obligatorios para todos los creyentes– crea una base duradera para el conflicto.
  • No hay ninguna otra esfera del discurso en la que los seres humanos articulen de manera tan clara sus diferencias mutuas, o en la que expresen estas diferencias en términos de recompensas y castigos eternos. La religión es la única realidad humana en la que el pensamiento nosotros-ellos alcanza una importancia trascendente. Si una persona cree realmente que llamar a Dios por su nombre correcto puede marcar la diferencia entre la felicidad eterna y el sufrimiento eterno, entonces se hace bastante razonable tratar con rudeza a los herejes e incrédulos. Hasta puede ser razonable matarlos. Si una persona piensa que hay algo que otra persona puede decirles a sus hijos que podría poner en peligro sus almas para toda la eternidad, entonces el vecino hereje es en realidad mucho más peligroso que el más sádico violador infantil. Los estigmas de nuestras diferencias religiosas son enormemente más pronunciados que los nacidos del mero tribalismo, del racismo o de la política.

La fe religiosa es un poderoso obstáculo al diálogo. La religión no es más que el área de nuestro discurso donde las personas se protegen sistemáticamente de la exigencia de aportar pruebas en defensa de sus creencias firmememente sostenidas. Así y todo, estas creencias de las personas a menudo determinan para qué viven, para qué morirán, y –demasiado a menudo– para qué matarán. Éste es un problema muy grave, porque cuando los estigmas diferenciales son muy pronunciados los seres humanos sólo encuentran una opción entre el diálogo y la violencia. Sólo una buena voluntad fundamental de ser razonable –de manera que nuestras creencias sobre el mundo sean revisadas por nuevas pruebas y nuevos argumentos– puede garantizar que sigamos hablando entre nosotros. La certeza sin pruebas es necesariamente divisoria y deshumanizadora. Aunque no existe ninguna garantía de que la gente racional siempre vaya a ponerse de acuerdo, indudablemente la gente irracional siempre estará dividida por sus dogmas. Parece sumamente improbable que podamos curar los desacuerdos existentes en nuestro mundo simplemente multiplicando las ocasiones para el diálogo interconfesional.
El objetivo de la civilización no puede ser la tolerancia mutua ni la irracionalidad manifiesta. Aunque todos los partidarios del discurso religioso liberal han acordado pasar de puntillas por aquellos puntos en los que sus visiones del mundo chocan frontalmente, estos mismos puntos seguirán siendo fuentes de conflicto perpetuo para sus correligionarios. La corrección política, por lo tanto, no ofrece una base duradera para la cooperación humana. Si la guerra religiosa debe hacerse inconcebible para nosotros, del mismo modo que ya lo son la esclavitud y el canibalismo, es absolutamente necesario prescindir de todos los dogmas de fe.
Cuando tenemos razones para creer lo que creemos, no tenemos ninguna necesidad de fe; cuando no tenemos ninguna razón, o sólo tenemos malas razones, hemos perdido nuestra conexión con el mundo y con los seres humanos. El ateísmo no es sino un compromiso con el nivel más básico de honestidad intelectual: las convicciones de una persona deberían ser proporcionales a sus pruebas. Pretender estar seguro de algo cuando no se está –en realidad, pretender estar seguro sobre proposiciones para las que ni siquiera es concebible prueba alguna– es un defecto tanto intelectual como moral. Sólo el ateo ha comprendido esto. El ateo es simplemente una persona que ha percibido la mentira de la religión y que ha rechazado convertirla en una mentira propia.

 

¿Existe Dios?

Por: *Dr. Serafín Mercado* Investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM

CONSIDERACIONES ACERCA DE SU IMPROBABLE EXISTENCIA

Todas las culturas han creado religiones, han creído en algún tipo de seres sobrenaturales; los dioses, e incluso algunas de estas religiones han sido monoteístas, planteando la existencia de un solo dios. Sin embargo, si en lo general las religiones, todas, tienen mitos que les son comunes, como la explicación del origen del mundo y el universo, el origen de la vida y, fundamentalmente, el origen y naturaleza del hombre y, hasta donde yo se, todas han postulado un alma y una vida más allá de la muerte como forma de dar cuenta de la conciencia y para explicar y atenuar la terrible experiencia de la muerte; en lo específico han sido muy disímiles tanto en la naturaleza y número de los dioses como en los atributos de estos, su ubicación y sus poderes; siendo así que la explicación de los orígenes del universo, de la tierra, de la vida y del hombre han sido distintas una de otra, siendo cada una un relato particular, surgido de la peculiar solución lograda por la cultura en cuestión.

En este artículo me centraré en la versión de origen judaico que predomina en occidente, es decir, el cristianismo en todas sus variantes y el judaísmo mismo, con objeto de analizar la naturaleza de estas creencias y de su compatibilidad con el conocimiento científico y la reflexión filosófica actuales; aunque este análisis es válido en principio para cualquier otra religión. El centrarnos en este subconjunto es por ser más conocido tanto para los lectores como para el autor. Tenemos evidencia arqueológica e histórica de que el hombre siempre ha querido hacer sentido del mundo. La conciencia expandida que evolucionó al desarrollarse el gran y complejo cerebro que tenemos, la conciencia ampliada de uno mismo, del tiempo presente, pasado y futuro y la posibilidad de manejar la realidad en términos de categorías y relaciones categóricas, entre ellas, sobresaliendo las relaciones de causa y efecto, hizo que no sólo buscara adaptaciones y soluciones a los problemas de supervivencia, sino explicaciones a todo lo existente, incluyéndose a sí mismo.

La cultura, hija del lenguaje y madre de la historia humana, hizo posible la acumulación de observaciones, explicaciones y prácticas sociales que permitieron un cierto grado de consenso en cada cultura acerca de la naturaleza y origen de las cosas, consenso que quedó imbricado en la estructura político-económica de esos pueblos. Ciertas versiones de la explicación quedaron sancionadas por las autoridades políticas y religiosas, las cuales frecuentemente eran las mismas o estaban muy relacionadas entre sí. Con la aparición de la escritura en sus diferentes formas aparecieron los libros sagrados: La Biblia, el Popol Vú, los Vedas, el Corán, etc., aunque en la mayoría de los pueblos la transmisión de estas “verdades” fue simplemente oral. La interrogación que me planteo aquí es, dado lo reiterativo de la pregunta y la similitud de la respuesta, ¿habrá algún tipo de verdad detrás de las explicaciones religiosas?.

Evidentemente, estas explicaciones son todas dadas antes del descubrimiento del método científico y de su aplicación masiva al análisis de la realidad en todos sus ámbitos. Este método es quizá el aporte cultural más importante de occidente, descansa en la capacidad analítico sintética de Homo, en su lenguaje y en el descubrimiento de los multiplicadores de este: la escritura, la imprenta y ahora la computadora y las redes de cómputo. Su fundamento es simplemente el requerimiento de un análisis crítico de las ideas ante la realidad y en relación a su coherencia. Se busca lograr métodos precisos, cuantitativos y un lenguaje sin ambigüedades; así como procedimientos que permitan ahondar en la naturaleza de los fenómenos, más allá de la apariencia superficial.

En la actualidad la aplicación del método científico ha permitido dar explicaciones congruentes con la evidencia acumulada y coherente tanto internamente como con otras teorías científicas, en términos de la lógica, lo que ha permitido dar respuesta a casi todas las preguntas abordadas por las diferentes religiones, siendo este conocimiento el modo de descalificar los mitos religiosos, no sin lucha y sangre, por la enorme reacción político religiosa a las implicaciones de estas nuevas visiones. Ahora contamos con una teoría heliocéntrica muy bien sustentada empíricamente y con enorme coherencia interna con otros cuerpos de conocimiento. De acuerdo con ella la tierra no es el centro del universo, sino tan solo un humilde planeta de tamaño intermedio que gira alrededor de una estrella no muy espectacular. Esta teoría esta contenida en una visión más general del universo, su naturaleza, su dinámica y su evolución formado de un número nunca soñado por los antiguos judíos de estrellas y galaxias.

Esta explicación, apoyada en un mar de evidencia acumulada durante siglos de observación y experimentación, no sólo astronómica, sino física, química y de ciencias de la Tierra misma, la cual le da una enorme credibilidad. Esta perspectiva está en desacuerdo con las explicaciones mitológicas de todas las religiones que conozco y en específico con la tradición judaico-cristiana de occidente. El origen del universo data de unos miles de millones de años, cuando se da el Big Bang (La Gran Explosión) y se supone que la Tierra, al igual que el Sol y los otros planetas se formaron de polvo interestelar hace unos 4600 millones de años. Hay dudas acerca de si el Big Bang no implica colapsos previos de la materia, de los cuales los hoyos negros (concentraciones de materia tan densos que ni la luz puede escapar) son tal vez el principio de uno nuevo o si la materia solamente explotó una vez. La vida empieza hace unos 3500 millones como un proceso químico en el que por azar se llega a formar una molécula capaz de reproducirse a sii misma, usando componentes más básicos.

Desde ese momento empieza la evolución de la vida hasta llegar a como la conocemos ahora. La vida ha quedado elucidada como un proceso fundamentalmente químico y su evolución, explicada por el proceso de selección natural, lo que se ve atestiguado por la enorme acumulación de evidencia de fósiles que han podido ser fechados con muy diversos métodos, pudiéndose seguir con bastante detalle el rastro de los cambios evolutivos de las especies hasta nuestros días. El origen del hombre es un caso especial, pues en todas las mitologías religiosas él ocupa un lugar privilegiado, distinto al de plantas y animales y que implica un estatus diferente, ignorando las características similares entre nosotros y otros animales y el increíble parecido que tenemos con gorilas y chimpancés, no sólo anatómico, fisiológico y conductual, sino genético. Estas propuestas van contra la sólida evidencia acumulada acerca de la evolución del hombre mismo, la cual hace patente nuestra procedencia animal y nuestra pertenencia a la naturaleza, sin un estatus especial; así pues las cuestiones fundamentales relacionadas a los orígenes quedan explicadas por la ciencia; exégesis que en nada coincide con el Génesis bíblico, por ejemplo.

Por otra parte, la vida queda aclarada como un fenómeno físico-químico, más químico que físico. También vemos que la ciencia aporta evidencia contundente de que la mente es un producto de la actividad del sistema nervioso y que el tamaño y complejidad del cerebro humano da cuenta de sus extraordinarias capacidades cognoscitivas. Vemos como se han ido develando los procesos de percepción, memoria, consciencia, pensamiento, emociones, deseos, volición y conducta. Actualmente la evidencia es impresionante en el sentido de que nuestra experiencia y conducta son consecuencia de la función de integración ecológica del sistema nervioso animal. De esta manera se da un golpe letal a las teorías del alma inmortal y su relación con la vida eterna y la idea de un dios o dioses. La sociedad humana y la cultura vienen a ser explicadas como consecuencia de la peculiar forma de evolución de Horno Sapiens, y las implicaciones éticas de la religión pasan a ser formas de imposición política de normas vigentes para un período y convenientes para un grupo hegemónico.

Esto ha contestado la pregunta del origen del universo, del origen y naturaleza de la vida y del origen del hombre. El documentar esto con mayor acuciosidad no es tarea de un artículo, sino de muchos volúmenes muy gruesos; pero el lector se puede remitir a una gran variedad de síntesis para la divulgación científica que le podrían dar un cuadro más detallado y repleto de evidencias para secundar lo aquí aseverado. También encontramos que hay un factor que hace sumamente atractiva la religión, como es el hecho de que al crear almas inmortales y una cohorte de dioses, santos (politeísmo disfrazado) y sacerdotes, los que hacen posible invocar el poder divino. Es muy reconfortante para Homo creer que hay una fuente externa de poder que lo protege de los males y peligros y que le concede privilegios si se le propicia adecuadamente. Sin embargo no hay evidencia de que los creyentes estén más protegidos del mal que los no creyentes, sino al contrario y de que la mediación de Dios y su cohorte de santos, ángeles, etc., en realidad rompa las leyes de la naturaleza. La credulidad implica un rezago respecto a la inteligencia científica contemporánea y una actitud acrítica que permite aceptar como hechos meros accidentes y patrañas.

Así, de la amplia cobertura explicativa de la idea de Dios como creador y manipulador del universo y sus habitantes, queda tan solo el problema de los orígenes de todo. El problema de los orígenes radica en una limitación cognoscitiva producto de la peculiar experiencia humana. Homo produce una gran cantidad de artefactos, los cuales tienen su origen en la extraordinaria capacidad planeadora y transformadora de nuestra especie. Una mesa, por ejemplo, es producida al cortar el tronco de un árbol (o de varios), del cual se sacan tablas, las cuales son cortadas y rebajadas para conformar las diferentes partes de una mesa,las cuales, unidas entre sí con taquetes, clavos, tornillos y pegamentos, forman el mueble como un todo, para después ser lijado y pintado o barnizado con objeto de darle la apariencia que nos apetece. La mesa como tal tiene origen en la idea y actividad de su o sus creadores. Sin embargo, en realidad la mesa no es más que un tronco de árbol modificado y adicionado de otros elementos, una reorganización espacial de la madera del tronco de un árbol. A pesar de ello, nosotros generamos una expectativa de que todo lo que vemos tuvo que ser creado por alguien.

Un principio básico de la naturaleza es que materia y energía no se crean o se destruyen, solo se transforman, incluso entre sí. Así la idea creacionista viene de la miope perspectiva de observar que nosotros manufacturamos objetos múltiples y que los animales y plantas nacen y consideramos que el origen de todo es una manufactura inicial por un ser especial. No se toma en cuenta que la creación natural de nuevos seres es tan solo transformaciones espacio temporales de materia y energía ya existentes, todo dentro del marco de las leyes naturales. Además, esta solución tiene un problema fundamental, que si atribuimos a un creador el origen del universo y de todo lo en el existente, incluyendo las leyes que le rigen y hemos descubierto, entonces, surge la pregunta de ¿quien creó al creador? Las soluciones han sido diversas a este dilema. Una es que el creador se autocreó; pero esta no resuelve nada, ya que no es concebible que algo que no existe cree algo. A lo más considero esta solución como una tomadura de pelo de uno de los sistemas religiosos más autoritarios. La segunda es que Dios es infinito. Sin embargo es más simple y sin complicaciones considerar la posibilidad de que el universo en sí sea infinito y no necesitamos agregar una complicación más como la de implicar a Dios.

Aunque es necesario explicar el Universo y sus leyes, si metemos a dios, es mucho más complejo explicarlo a él a su vez. El cerebro humano es el ente más complejo que hemos descubierto en el universo, superado solo por la sociedad, que es una estructura de cerebros en interacción y por el Universo mismo, que los contiene a los dos; podríamos suponer que Dios es mucho más complejo que eso. Un problema en esta visión es el hecho de que equiparamos las leyes científicas a las leyes de la sociedad humana. Estas últimas son el producto de la imposición de normas emergidas de la necesidad de regular las relaciones sociales, a través de los sistemas jurídicos, que hacen posible la preservación del grupo y su funcionamiento y el estado de cosas actual en la sociedad, generalmente conservando el estatus y privilegios de los grupos en el poder.

Las leyes naturales en realidad son simplemente conjeturas acerca de las regularidades causales que se dan en la naturaleza, y estas no tienen por que haber sido dictadas por nadie ni impuestas, simplemente son y nosotros las descubrimos. Ante estos argumentos, la idea de Dios no sólo no resuelve el problema del origen, que sin lugar a dudas no está resuelto aún, sino que lo dificulta más, creando un problema de regresión infinita (El creador que crea al creador, que crea al creador, … ), o la introducción de elementos que en realidad no aportan nada a la solución y que, por lo tanto, son inútiles. Vemos la naturaleza esencialmente irracional de esta postura al obtener una respuesta contundente a este tipo de reflexiones: “Todo es cuestión de fe”, es decir, se exige creer acríticamente. Podemos ver que la idea de Dios es un atavismo cultural que se mantiene por lo pequeño o nulo que es el conocimiento y comprensión por la población mundial en general de la ciencia y sus implicaciones, siendo el conocimiento científico compartido tan sólo por élites académicas, incluso muchas veces aún a esos niveles, parcializado por la especialización.

Esto hace ver lo necesario de la formación de una cultura científica general en la población como base de una inteligencia social. Esto es básico, pues es perfectamente reseñado en la historia el surgimiento de prácticas irracionales, autoritarias e incluso genocidas en ciertas épocas de la historia de los pueblos, que fueron razón de conflictos, derramamiento de sangre y para el estancamiento del progreso cultural. También vemos a los diferentes mitos religiosos y sus textos como la preservación de un pensamiento que ha sido superado contundentemente por el método crítico de la ciencia y por la evidencia que la sustenta. Mitos como los de la creación y de Adán y Eva se enfrentan fútilmente a lo que conocemos acerca de la naturaleza y el origen de la vida y en especial del hombre. Vemos que la Biblia, a pesar de ser la supuesta revelación de Dios al hombre, no menciona nunca la existencia de otros continentes, de muchas especies animales y vegetales desconocidos para los judíos de esa época, de la naturaleza atómica de la materia, de las partículas subatómicas, de energías desconocidas como el magnetismo y la electricidad, por no mencionar la energía atómica. No se mencionan virus y bacterias ni su papel en la patología o el papel del sistema nervioso en la consciencia, la conducta y las emociones.

Podemos tomar un ejemplo más, aunque en realidad toda la Biblia se encuentra plagada de casos similares. En la Biblia se menciona el caso de un “Diluvio Universal”, del cual, por cierto, no existe evidencia geológica. Después de cierto tiempo de la creación y todo lo demás que siguió, Dios está muy enojado porque los hombres son muy malos. El omnisapiente Dios, que no puede cometer error alguno, se arrepiente de haber creado al hombre y la vida. Sin embargo, en un arranque de piedad, él recurre a Noé y su familia para salvar la vida en el mundo. Dios ordena a Noé que construya un arca y que la llene con una pareja de animales de cada especie.. Si Noé construyó el arca de las dimensiones especificadas en la Biblia, trescientos codos de longitud, cincuenta de anchura y treinta de altura, sin duda no habrían cabido allí todas las especies terrestres que hoy conocemos y de las cuales no tenían idea los judíos en esa época.. Su lista es sorprendentemente: 20 de las aves, de las bestias (supongo mamíferos) y de los reptiles según su especie; no menciona batracios, insectos, gusanos y especialmente los microbios, que sin duda desconocían.

Tan sólo de los mamíferos existen alrededor de 6,000 especies conocidas. El problema no es solo del tamaño, en la Biblia no solo no se menciona que se salvaran las plantas terrestres, las cuales hubiesen perecido, lo cual muestra la ignorancia biológica de la época, sino que no se considera lo que los animales comerían y beberían en el transcurso, el que los carnívoros habrían devastado a sus presas habituales y, por supuesto, no se consideró el efecto de la reproducción de las especies. Por lo tanto, Noé y su arca no son más que una hermosa leyenda y una forma muy efectiva de inducir el temor a Dios, pero no corresponde en lo más mínimo a la realidad. En conclusión, las ideas de las religiones y de Dios (o los Dioses) son el producto de una etapa de desarrollo cultural de la humanidad, completamente invalidado por los desarrollos de los cuatro o cinco últimos siglos de ciencia. Que la idea de Dios no aporta nada a la solución de los problemas, sin duda aún irresueltos, acerca de los orígenes del universo. Creo que podemos prescindir de la idea de Dios con grandes ventajas para el pensamiento filosófico y el avance del conocimiento científico.

La religión, en su época, fue un buen intento para explicar el mundo, el universo, la naturaleza, la vida y al hombre, su sociedad y su cultura. Ahora no se sostiene ante el embate del conocimiento científico. Las explicaciones religiosas fueron adueñadas por las clases en el poder y distorsionadas para detentar, justificar y legitimar ese mismo poder. También ha sido origen de muchos conflictos humanos, incluyendo innumerables guerras en la historia humana. Creo que es un buen momento para tratar de rebatirlo, idea de algunos de los pensadores tras las Revoluciones Francesa y Marxista. Sin embargo, creo que esto no se logrará sin una buena educación científica como respaldo y un gran valor ante las fuerzas e intereses reaccionarios detrás de la religión. La educación elemental y media son el pilar sobre el cual hay que erigir la nueva consciencia, la nueva inteligencia social.

Juegos de confianza religiosos

Por: Albert D. Warshauer M.D.

ESTAFAS RELIGIOSAS

Juegos de Confianza Religiosos
Juegos de Confianza Individuales
Personas individuales, llamadas estafadores, abusan de la confianza que despiertan en sus victimas. Los estafadores utilizan el fraude y los juegos de confianza para obtener dinero y otras cosas de sus credulas victimas.
Los estafadores primero obtienen la confianza de sus victimas. El estafador ofrece una gran oferta la cual puede ser obtenida por la victima.
Mediante su participacion y los deseos de ganar a lo grande, los puntos le dan sus bienes al estafador.
Cuando la gran oferta nunca se materializa el punto pierde su dinero o propiedad.

1. Tipos Varios de Fraudes y Juegos de Confianza
Un ejemplo es el “ven y cambio”, estas tacticas son usadas por las tiendas que ofrecen productos a muy bajos precios para hacer entrar al cliente, solamente para despues venderles algo mucho mas caro en vez del producto barato que es usado como propaganda.
Otro tipo de fraude es la rifa falsa. Todo el mundo que entra a la rifa es declarado ganador.
Las victimas son felicitadas por haber ganado un credito hacia una compra.
El credito es un descuento en la compra de mercaderia, tierras o servicios.
Pero realmente lo que ganan es una oportunidad para comprar algo a precios inflados.
Cuando alguien me informa que yo he ganado un premio sin ningun esfuerzo de mi parte, yo sospecho un juego de confianza y que yo estoy siendo jugado de punto.
Muchas organizaciones de caridad son en gran medida juegos de confianza. El dinero es colectado de los donantes, supuestamente para una obra noble. Pero desafortunadamente la mayoria del dinero se queda en el bolsillo de los colectores como gastos administrativos y solamente una pequeña fraccion llega a su destino. Para mas informacion sobre los juegos de confianza, lea el libro The American Confidence Man (El Estafador Americano) por Maurer (M1) 2.

Las Desventajas de los Juegos de Confianza Individuales
Los juegos de confianza individuales tienen una gran desventaja: la victima se da cuenta del engaño. En lo que se refiere a los juegos de confianza individuales, nadie ha podido encontrar una forma de eliminar el resentimiento del punto al darse cuenta de lo ocurrido.
Esto ocurre con la gran mayoria de los juegos de confianza perpetrados por estafadores.
Despues que la victima se despega de su dinero, se da cuenta que ha sido engañado y se pone en contra del estafador.
Como resultado, la victima:
a. se rehusa a jugar de nuevo,
b. le avisa a sus amigos sobre el engaño y
c. se queja ante las autoridades.

Desde el  punto de vista del estafador, estos resultados son indeseables. Otra desventaja es que a la sociedad en general no le gustan los juegos de confianza.
La sociedad considera al estafador como un criminal y un pillo y no como un ingenioso maestro enseñando lecciones de honestidad a personas avaras y materialistas. El estafador es un artista y vendedor de cosas fantasiosas. Un artista de television o cine con talentos comparables seria aplaudido, pero el se arriesga a terminar en la carcel. Todavia hay mucho por hacer en el perfeccionamiento de estos juegos.

3. Llevando los Juegos de Confianza a un nivel mas Alto
Algunas clases de relaciones pueden ocurrir entre instituciones y sus miembros de la misma forma que ocurren entre personas individuales. Desde que los juegos de confianza comunmente son jugados por pesonas individuales, podria llegar a ser sorprendente que algunas instituciones no hayan desarrollado juegos de confianza para obtener dinero y recursos de sus miembros.
Recursos son necesitados por instituciones de la misma forma que son necesitados por individuos. De la misma forma que alguien hambriento quiere comida, asi tambien una institucion en problemas tiene un incentivo por dinero o recursos.Sin un continuo flujo de recursos una institucion podria morir lentamente. Para sobrevivir y crecer una institucion requiere recursos, preferiblemente por medios justos, pero si no se pudiera asi, mediante cualquier forma disponible. Si una institucion no tiene los suficientes servicios y productos, quizas podria vender algunos beneficios imaginarios. Los supuestos beneficios, tales como milagros o recompensas postumas, facilemte podrian ser ofrecidas si muchas personas estarian dispuestas a pagar por ellas.
La instituciones estan a un nivel mas alto que los individuos; generalmente poseen mas experiencia y conocimiento que personas individuales. Al atribuirse conocimientos superiores, algunas instituciones pueden tomar ventajas de personas individuales.

La Estafa Perfecta
Para que una estafa sea perfecta es escencial que la victima no se de cuenta de que ha sido estafada. Esto puede ser logrado mediante el retraso de los beneficios prometidos hasta el tiempo que la victima no pueda volver para quejarse. La promesa de beneficios despues de la muerte es casi ideal desde el momento que no se conoce a ningun muerto que haya vuelto para quejarse de algo.

Pero supongamos que la victima quiera ayuda para un problema urgente. El estafador puede no ser explicito sobre los detalles del beneficio y le puede decir a la victima por adelantado que tenga paciencia y que tenga esperanza que el beneficio ocurrira.
Como puede ser un punto persuadido para esperar por un beneficio despues de la muerte?
Una variedad de sistemas pueden ser utilizados. Primero, el beneficio, tal como una vida eterna en el cielo o paraiso, pueden ser grandiosos desde el momento que no existen riesgos de que el estafado vuelva para quejarse. Segundo, un Libro Sagrado sin errores puede garantizar los beneficios. Tercero, muchas personas pueden jugar el juego a la vez.
La gente tiende a unirse a grupos para obtener las grandes ofertas. Mientras mas paguen ahora, aun mas esperan recibir los hermosos beneficios en el futuro.

Obviamente una institucion tiene una gran ventaja sobre los estafadores individuales cuando se refiere a tener un libro sagrado y una congregacion que ciegamente cree en ese libro. La estafa ideal tendria los siguientes atributos:

1. El juego de confianza a cambio de pagos (contribuciones) ahora con un gran beneficio (recompensa) en el futuro. El que no crea en el juego no recibira estos beneficios y podrian llegar a ser castigados en el futuro.

2. Los detalles que puedan descubrir la estafa no se mencionan o se ignoran.

3. Las victimas hacen propaganda de la estafa para atraer a otros puntos. Las victimas por voluntad propia proveen testimonios sobre el valor del juego.

4. El punto puede racionalizar que la actividad, aunque mucho a su favor, es basicamente honesta desde el momento que otras personas tienen la misma oportunidad de unirse al juego y ganar.

5. El punto no siente cargo de conciencia porque nadie se perjudica por su participacion en el juego.

6. La victimas cooperan en su propio engaño y contribuyen al juego una o otra vez.

7. Las victimas nunca se dan cuenta que han sido estafadas y por eso nunca se quejan. Si alguna victima ocasional se da cuenta que su dinero y recursos se perdieron sin posilbilidades de beneficios, puede racionalizar que al creer ha contribuido a una causa noble.

8. El juego de confianza fundamental se mezcla con otras actividades. Es escondido por varios beneficios personales y sociales.

9. El resto de la sociedad piensa que la actividad es completamente legitima y respetable. La victima puede obtener estima propia y un sentido de importancia al creer que ha entrado a un grupo admirable. La comunidad podria darle mas reconocimiento.

10. Las personas que administran el juego de confianza no solamente son bien remuneradas por sus esfuerzos sino que tambien son bien vistas y respetadas por la comunidad. Su control sobre el grupo de participantes les da poder e influencia en la sociedad.

11. Los juegos de confianza pueden ser valiosos para los ricos y poderosos de la sociedad al ayudarles a mantener su estatus y privilegios.

os lideres politicos y religiosos no se oponen a los juegos de confianza y hasta los promueven. Algunas instituciones religiosas han desarrollado juegos de confianza que, mientras eliminando las desventajas de los juegos de confianza individuales, poseen muchas de las ventajas de la estafa perfecta. Un juego de confianza con los atributos anteriormente mencionados pueden ser usados continuamente y exitosamente por cientos de años.
Se pueden mantener populares hasta que personas educadas gradualmente se dan cuanta que los grandiosos beneficios ofrecidos eran solamente parte de la estafa.

Como Empezar un Juego de Confianza Religioso
Generalmente , el primer paso de cualquier juego de confianza es ganarse la confianza de los participantes.

En los juegos de confianza religiosos, esto significa que los lideres deben de convencer a los prospectos jugadores que ellos (los lideres y miembros presentes) tienen una relacion con un Dios personalizado. Como prueba los lideres aseguran que:

(a) su religion posee un Libro Sagrado Del Dios y
(b) que muchos miembros creen en esta relacion.

Del punto de vista logico, estas afirmaciones son equivocas porque, primero no existen libros sagrados y segundo, aunque mucha gente crea en esa relacion especial, el creer simplemente no transforma algo en verdadero. Antes que Colon llegara a America mucha gente creia que el mundo era plano, pero el mundo seguia siendo esferico.
Datos y evidencia son mas importantes que numeros de creyentes. No hay ningun dato o evidencia valedera que apoye las afirmaciones de una relacion especial con Dios.

Estafas Religiosas
Al persuadir a los miembros que su lider se puede comunicar o representar a un Dios sobrenatural, la institucion religiosa ha establecido los fundamentos para la estafa perfecta. Un excelente metodo de convencer a los miembros que los lideres del pasado tenian esta habilidad es alabar a un Libro Sagrado, el cual puede ser mostrado como evidencia contundente de la comunicacion con el Dios. Aun mejor, el Libro Sagrado en si mismo es evidencia de los beneficios del juego de confianza.
Los beneficios pueden consisitir en milagros del pasado y beneficios despues de la muerte. Brevemente, la doctrina del Dios personal mantiene la idea de:

(a) lideres perfectos e infalibles,
(b) libros perfectos y sin errores,
(c) maravillosos y perfectos milagros, y
(d) perfecta y eterna felicidad como recompensa despues de la muerte.

Las primeras dos creencias identifican al Dios con una institucion en particular. El Dios usa a los lideres para trasmitir los escritos sagrados al grupo. Las ultimas dos creencias demuestran las intervenciones del Dios para el beneficio de los miembros en esta vida y en la proxima. Juntas las cuatro creencias podrian ser llamadas “La Confianza Religiosa Cuadruple”.
Desde el punto de vista de la logica la confianza cuadruple es una estupidez.
Las instituciones religiosas que poseen un Libro Sagrado pueden ofrecerles a sus miembros recompensas despues de la muerte.
Los lideres religiosos le dicen a sus miembros: “Contribuyan con dinero y recursos a la institucion religiosa ahora y recibiran eterna felicidad“. Dios ordena que nos de a nosotros generosamente.Los pecadores que se niegen a contribuir se quemaran en el infierno para siempre!”
Detalles incorrectos pueden descubrir un fraude. Por ejemplo, detalles como la ubicacion precisa del cielo y el modo de llegada a el, no son mencionados. Las promesas para despues de la muerte son hermosas, pero no se dan detalles los cuales pueden ser verificados en el presente. Porque los beneficios no son recibidos hasta despues de la muerte, no hay riesgo que la persona vuelva y diga: “Los lideres religiosos son unos sinverguenzas.

Confié en ellos y me estafaron.
Por supuesto ningun muerto se queja. La experiencia muestra que los juegos de confianza religiosos estan extremadamente cerca a la estafa perfecta. Para personas con sentido comun las historias de aparecidos despues de la muerte y resucitados (Jesus), relaciones sexuales con espiritus y engendros del aire (Maria), rituales conde se pretende comer carne humana y tomar sangre (la misa) son realmente descabelladas e ilogicas mas alla de ser completamente imposibles.
Pero, para los niños y aquellos que no se han puesto a pensar, las fabulas y las promesas despues de la muerte a cambio de pagos en el presente han sido exitosas por cientos de años hasta el presente. Hay muchos juegos de confianza religiosa, tales como beneficios despues de la muerte, amenazas de castigos, la contestacion a rezos, la promesa que los miembros pasan a ser elegidos de Dios, el perdon de las faltas, la intervencion de los lideres en beneficio del contribuyente, la coneccion directa entre la institucion y el Dios, entre muchos otros.
Una vez que los miembros creen en un Dios personalizado, ellos le pueden pedir al lider que le pida al Dios por el. Entre los pedidos pueden figurar: el perdon de los pecados, la cura de enfermedades, un buen viaje para un viajero, victoria en una batalla, trabajos para los desempleados, descanso para los cansados, lluvia en tiempos de sequia, y mucho mas. Todos estos juegos han transferido dinero y recursos de los miembros a las instituciones religiosas, sus lideres, y quizas a algun miembro pobre. Los miembros en general no sospechan que muchas de sus atesoradas creencias forman parte del juego. Mientras sigan existiendo credulos carentes de educacion y sentido comun, podemos seguir esperando que los juegos de confianza sobrenaturales continuen floreciendo. Los juegos sobrenaturales son los juegos mas efectivos que el hombre ha creado.

Examinando los Beneficios Ofrecidos
Algunos de los beneficios ofrecidos en los juegos de confianza religiosos llegan a lo fantastico. Mientras mas se examinan, menos substancia se encuentra.

  1. Comunicaciones con Dios; proveyendo comida y otras necesidades
    Los lideres religiosos afirman que pueden interceder ante el Dios. El Dios puede hacer milagros y proveer recursos ilimitados. Pero cuando la hambruna viene y los niños se mueren de hambre en Africa, Asia y otros lugares, los lideres religiosos parecen estar incapacitados de llamar al Dios y obtener comida del cielo para darles de comer. No hay Mana, ni multiplicacion de panes y pescados, Quizas el Dios personal esta ocupado por otras partes, escuchando las alabanzas y los rezos de los creyentes gorditos. Los milagros parecen estar confinados a las historias del Libro Sagrado y no a la ayuda de los niños hambrientos de cara cadaverica y vientres hinchados. Aparentemente, los milagros son mas utiles para promover la fe y los juegos de confianza que para ayudar al ser humano.

    2. Mas Alla de la Leyes Naturales
    El milagro de “gente caminando por el agua” ha sido reportado en un Libro Sagrado. Analicemos este reporte. Algunos insectos como el Gerris remigis) pueden caminar en el agua. Estos insectos pesan muy poco. Son tan livianos que pueden ser mantenidos por la tension de la superficie del agua. Una persona es mucho mas pesada que estos insectos y no puedde ser mantenida por la tension de la superficie. Para que una persona camine sobre el agua se requiere una violacion a la ley de gravedad o al principio de Arquimedes o los dos. Las personas pueden nadar en el agua pero no sobre el agua, Counsilman (C1). El texto sagrado afirma que la caminata sobre el agua fue posible mediante la “fe”. pero desde esa vez, millones de personas se han ahogado. No se conoce ni un caso donde se reporte que una persona se haya salvado de ahogarse por poder caminar sobre el agua. Ninguno, ni un fundamentalista fanatico lleno de “fe” se ha podido salvar para poder demostrar este milagro nuevamente cuando fue propicio. No sirve ni para rescatar a alguien en aprietos. Este supuesto milagro fue presentado en un Libro Sagrado. El cuento puede asombrar a un niño, pero por otra parte su unico valor parece estar limitado a promover la “fe” y el juego.

    3. La creacion de las especies animales y vegetales
    Algunos fundamentalistas religiosos no aceptan la teoria de la evolucion. Esta teoria afirma las diferentes especies son el producto de las variaciones naturales y gradual sobrevivencia del mas fuerte. Pero ellos afirman que Dios creo todas las especies de plantas y animales durante unos pocos dias. Dios, si el lo deseara, podria crear a un especie, tal como los elefantes o girafas, en un instante. El pichon pasajero y la cotorra de Carolina eran muy abundantes en Estados Unidos hace 200 años, pero ahora estan extintos. Si los fundamentalistas religiosos se pueden comunicar con Dios como muchos dicen, porque entonces no le piden a Dios que vuelva a crear estas especies? Una demostracion como esa podria establecer las bases como para poder incluir sus ideas en los textos escolares. Con la ausencia de esta demostracion, seria benificioso si los fundamentalistas religiosos pararan de interferir en las clases escolares de ciencia. Aun mas, las mismas instituciones religiosas que se oponen a la instruccion de la ciencia en las escuelas, son ella mismas el resultado de sistemas en evolucion.

    4. Conquistando la muerte de los seres humanos
    Algunos lideres religiosos les dicen a sus miembros que viviran para siempore en el cielo. Para algunos miembros, la esperanza de una vida eterna y feliz es una irresistible tentacion. Ellos son facilmente enganchados como peces que se tragan un anzuelo con lombriz. (el significado de pescadores de hombres toma un nuevo sentido no?)
    Examinemos el tema de la longevidad. Los estudios indican que las posibilidades que un hombre viva mas de 140 anos son de mas de uno en un billon. No se ha conocido ningun er humano que haya vivido 200 anos. Habeces podemos retardar, pero no parar el proceso de envejecimiento.
    Nuestro pelo eventualmente se pone blanco o se cae. En la vejez, nuestra piel se arruga y los sentidos visuales y auditivos disminuyen notablemente. Podemos desminuir algunos tipos o tratar algunas formas de cancer y algunas veces podemos frenar el dearrollo de la arterioesclorosis, pero no podemos para el proceso natural. Tampoco podemos parar las deficiencias endocrinologicas como la diabetes mellitus de aparecer, asi se avanza en edad. Aun asi, con toda la evidencia en contra, los lideres religiosos hablan de una vida eterna y feliz en el cielo.
    La promesa de la vida eterna es una parte de la estafa que nadie ha podido volver para refutar.

    5. El Cielo
    Los lideres religiosos nos dicen que los beneficios despues de la muerte se obtienen en el cielo o paraiso. Les preguntamos a los lideres por la ubicacion de estos maravillosos lugares y no saben donde se encuentran. No saben si el cielo esta en el sistema solar o fuera de el, o si esta en la Via Lactea o fuera de ella. Los miembros estan supuestos a creer que ellos despues de la muerte se iran a un lugar de ubicacion desconocida. Si los lideres religiosos se pueden comunicar con Dios, entonces porque no le preguntan a Dios la ubicacion del cielo asi se la pueden comunicar a los miembros?
    Un lider religioso cuando fue cuestionado sobre el cielo dijo que el cielo no es un lugar sino un estado de existencia, osea una relacion entre el Dios y la persona. No elaboro la idea mas a fondo. Pareciera que el lider religioso substituyo un estado imaginario por un lugar imaginario. Nosotros no sabemos nada sobre ninguno de estos dos estados hipoteticos. La ventaja de los juegos de confianza con promesas despues de la muerte, es por supuesto, que ningun muerto va a volver para quejarse y demandar porque no recibio la gloria prometida. Ningun miembro muerto va a volver a quejarse porque no pudo conquistar a la muerte o que no pudo encontrar el cielo o que no puedo conocer al Dios Detalles sobre el Cielo: La curiosidad sobre los detalles del cielo puede poner en duda todas las promesas sobre la vida en el paraiso. Que pasa despues de la resurreccion? Un bebe va al cielo para crecer o es bebe para la eternidad? Un niño en el cielo sigue la escuela?, y si es asi que estudia? Hay libros y librerias en el cielo? Los espiritus continuan aprendiendo alli? Examinenos otras cosas. Los arboles y lo pajaros van al cielo? Si estan en el cielo como llegan? Van las instituciones al cielo? Siguen los lideres religiosos en posiciones de autoridad o se transforman en miembros ordinarios de la paradisiaca congregacion? Pueden los relojes olvidar el tiempo en el cielo? Si un hombre se caso tres veces y se murio a los 70 años de cancer y Alzheimer, estaria enfermo despues de la resureccion? Si se sana milagrosamente cuantos años tendria? 20, o 40, o 60? Cuanto de su memoria recuperaria? Con cual esposa estaria casado? Mientras mas detalles examinamos mas problemas encontramos con la idea de la resurreccion, hasta el punto que se vuelve ridiculo.
    El triunfo de los juegos de confianza dependen de evitar la curiosidad de los miembros. Los lideres usan el Libro Sagrado para respaldar la existencia de los beneficios despues de la muerte y parar cualquier pregunta indeseable.

    6. Beneficios Postumos o Parlay
    La gente en las carreras de caballos a veces pueden apostar en el resultado de varias carreras. Este tipo de apuesta se llama parlay. Las posibilidades de ganar un parlay son mucho mas remotas que las de ganar una carrera. Por ejemplo si las posibilidades de un caballo de ganar tres carreras son 3 a 1, 20 a 1, y 8 a 1, las posibilidades de que ganen los tres caballos son 480 a 1. Po eso las ganancias tiene que ser mas elevadas para incentivar a la gente a que juegue parlay.

    Supongamos que alguien que este interesado en recibir beneficios despues de la muerte, estos beneficios dependen de varios factores de parlay:
    1. La restauracion fisica del muerto o la continuacion del alma. Dios instalo un alma en cada cuerpo. Si cada cuerpo se descompone despues de morir que informacion llega al cielo?
    2. El alma va al cielo, a un lugar no especifico.
    3. el alma es transportada al paraiso por medios desconocidos.
    4. En diferencia con los residentes terrenales los residentes del cielo ni mueren ni envejesen.
    5. En diferencia con la tierra conde existe el hambre y la enfermedad en el cielo existe la vida eterna y la felicidad con cantidades apreciables de comida y bebida.
    6. Los lideres creen que un omnipotente Dios desea alabanzas y pedidos y que favorece a los creyentes y destruye a los incredulos. los creyentes pueden entrar al cielo mientras los incredulos se les prohibe la entrada o se los tortura en el fuego del infierno.
    7. Los lideres creen que vale la pena ser eternamente remunerado por el Dios. Los lideres religiosos quieren que sus miembros apuesten tiempo y dinero en la institucion para recibir los beneficios despues de muerto. Pero el problema es que el ganar un parlay con varias posibilidades imposibles se transforma en muy improbable. Pueden ser las posibilidades de ganar mas favorables? La formas mas efectiva de esconder las imposibilidades de este parlay es el uso del Libro Sagrado.

    Esta substitucion parece reducir las posibilidades de varios pasos en uno solo. Una vez que el miembro acepta la idea de un Libro Sagrado sin errores, los lideres religiosos pueden usar este libro para evitar las dudas y curiosidad.La improbabilidad del parlay de varios factores puede ser ignorado. El lider religioso puede afirmar que el Libro Sagrado es mas confiable que la ciencia. Si el Libro Sagrado dice que el miembro tiene favoritismo sobre los incredulos en la recepcion de beneficios postumos, entonces asi es, porque el Libro lo dice. Fin de la discusion. Los religiosos han tenido resultados espectaculares con la idea del Libro Sagrado como garantia de los beneficios a recibir. Millones de personas creen en Libros Sagrados y en beneficios despues de la muerte.

    7. La estafa religiosa al estilo parlay
    Los beneficios despues de la muerte no son los unicos juegos de confianza religiosos.
    Los otros juegos son parlays de varios pasos. Un vistazo a los primeros pasos muestran:
    1. Un Dios personal se comunica con personas. El Dios tiene la habilidad sobrenatural de escuchar millones de plegarias y pedidos en forma simultanea en diferentes partes del planeta.
    2. Dios favorece a los humanos sobre otras especies de plantas y animales. Si un elefante o un delfin hubiese inventado la idea de Dios entonces ellos serian los elegidos y Dios los prefiriria a ellos y no a los humanos.
    3. Dios favorece a una institucion religiosa sobre otras. Las intituciones que utilizan la idea del Dios personal generalmente creen que ese Dios los beneficia a ellos solamente. Lo opuesto, por supuesto seria impensable. No seria creible si una religion dijera que Dios favorece a otra religion sobre la propia? Sin contar los casos en que las religiones han torturado y matado a miembros de religiones perseguidas, no se conocen casos donde haya ocurrido.
    4. Dios quiere que los miembros financien la institucion generosamente. El Clero afirma que todo lo que recibe el miembro es procedente del Dios.
    A cambio de la donacion del Dios al miembro , el miembro tiene que donar a la institucion. Fondos los cuales pueden ser usados por los lideres de la institucion.
    5. A Dios les gustan las alabanzas y los rezos. Sin no contamos los Libros Sagrados no existe prueba que al Dios les gusten las alabanzas y los rezos. (A nosotros nos gusta recibir buenas intenciones de otras personas, pero nos gustaria ser alabados por hormigas, ratas o seres invisibles de otro mundo?
    6. Dios puede suspender o violar las leyes naturales para el beneficio de los creyentes. Dios de vez en cuando responde una plegaria. Aparentemente, todas estas estafas sostienen un parlay, aunque la mayoria no tiene tantos pasos como el del beneficio postumo, muchos de los parlays complicados pueden ser reducidos a un paso mediante el uso del Libro Sagrado.
    Esta concentracion de pasos explica porque el Libro Sagrado es mas valioso en cojer miembros que el uso de iconos en los juegos de confianza. A los miembros en buenos terminos con la institucion les son garantizados una variedad de beneficios mediante su membresia en la empresa de Dios.

    Evaluación
    La opinion anterior sobre la estafa religiosa no es nueva.
    Personas honestas e inteligentes han tenido la misma opinion por mucho tiempo. En el siglo pasado, R.G.Ingersoll (I1 p308) dijo: “Yo no deseo ir al cielo mediante las virtudes de otro. Si no me merezco llegar por mis propios medios no quiero ir.”

    1. Creencias Sinceras
    Muchos de los lideres religiosos y miembros sinceramente creen en un Dios personal y en los Libros Sagrados. Estan convencidos que su fe les facilitara el recibimiento de los beneficios despues de la muerte.
    El problema es que el creer en una posibilidad futura no es evidencia de veracidad. Quizas pueda creer sinceramente que un marciano me va a regalar un millon de dolares, pero ningun banquero me daria un prestamo con esas garantias. Las personas pueden creen sinceramente en cosas falsas.
    En el pasado se creia que el mundo era plano y que el sol daba vueltas alrededor de la tierra. Y que tal con el argumento de los martires que han muerto por sus creencias religiosas? No demuestra sus sacrificios la veracidad de las creencias? Como dijo Oscar Wilde, 1856-1900, (W2): “Una cosa no es necesariamente verdad simplemente porque este dispuesto a morir por ello.”
    Una persona podria morir para defender su creencia que el mundo es plano, aunque se sepa que el mundo es esferico. Ingersoll dijo(I3 p315): “En lo general el martirio establece la sinceridad del martir no la veracidad de sus ideas. Las cosas son verdad o mentira independientemente de los pensamientos humanos.”
    La verdad no es afectada por las opiniones; un error no puede ser tranformado en verdad mediante el sincero pensamiento.”

    2. Lideres Religiosos
    Supongamos que el lider religioso sospecha que los beneficios despues de la muerte son una estafa. Como puede mantener su estima propia? El lider en duda puede razonar que, primero estas creencias religiosas no se deben a el, sino que ya existian. El las heredo. Durante la niñez aprendio los beneficios de sus maestros y los Libros Sagrados.
    El no invento estas creencias; asi, que si es un fraude, no es culpa suya.
    Segundo el no puede estar completamente seguro que esta parte de la creencia sea parte de la estafa.
    El realmente no sabe que le pasa a la gente despues de la muerte.
    Tercero, la institucion religiosa tiene muchos beneficios sociales y la estafa es solamente una pequeña parte de las actividades. Cuarto, la estafa es necesaria como unificador del grupo. Si el cuestionara publicamente las creencias religiosas, muy probablemente perderia su posicion como lider y pudiera ser reemplazado por alguien mas estafador que el.
    Finalmente, los miembros quienes aceptan estas creencias estan dispuestos a recibir grandes y magnificos beneficios eternamente por un pequeño pago en el presente. En este caso, los miembros serian tan avaros y egoistas que merecen ser victimas del fraude. Pocos lideres religiosos, una vez encaminados y comprometidos al fraude pueden cambiar publicamente su posicion publicamente.

    3. Libros Sagrados
    Los lideres religiosos afirman que los juegos de confianza estan respaldados por los Libros Sagrados.

    Contienen los Libros Sagrados tal convincente prueba? Sobre los Libros Sagrados, Thomas Paine (P1 v6p292, v7p115, v7p157) dijo:
    (1) “Ud cree en la Biblia por accidente de nacimiento, y los turcos creen en el Koran por el mismo accidente, y se llaman infieles uno al otro.”
    (2) “Libros, sea Biblias o Koran, no contienen ninguna evidencia que no sean el trabajo de ningun otro poder sino el humano.”
    (3) “Ud no tiene evidencia que sus Evangelios sean divinamente revelados como los turcos no la tienen que el Koran lo sea, la unica diferencia entra la de ellos y la suya es que ellos predican su locura y ustedes la suya.”
    Los Libros Sagrados no son la palabra de Dios de la misma manera que las estatuas no son su cuerpo.

    Los libros y los idolos son el resultado del trabajo humano.

    4. Milagros y la Resurreccion
    Se ha dicho que los milagros son prueba que un Dios personal esta interesado en los seres humanos. Thomas Paine (P1 v6p92-3) contesto a este argumento muy bien: “Nosotros nunca hemos visto, en nuestra epoca, a la naturaleza salir de su curso; pero tenemos buena razon de creer que millones de mentiras han sido dichas durante el mismo tiempo; entonces, por consiguiente, tenemos la posibilidad de uno en un millon, que el que reporta un milagro dice una mentira.” P.W.Atkins (A1) describe la actitud de los cientificos. “La gran probabilidad es que el reporte de milagros son exageraciones, rumores falsos, alucinaciones, mentiras, malos entendidos o simples trucos. Como dijo David Hume: es siempre mas probable que el que reporta un milagro sea un mentiroso a que el milagro haya realmente ocurrido.” Imaginese un automobil gastado que es llevado al desarmadero. Las llantas, la bateria, tanque de gasolina y otras partes utiles son removidas.

    Despues la carroceria es prensada y el chasis pierde su forma. Algunos tornillos y otras pequeñas partes quedan, pero el auto se transformo de auto a un pedazo de metal retorcido. La idea de la resurreccion de una persona muerta por varias horas es similar a la idea de que el monton de hierros retorcidos puedan restaurarse asi mismos y que funcionen como un automobil nuevo. No se conoce de ningun caso. 5. Las estafas religiosas comparadas con los vendedores de autos usados Muchos vendedores de autos usados y nuevos son honestos con sus clientes, pero algunos ocacionalmente hacen afirmaciones extravagantes sobre sus productos. El cliente si recibe el auto, pero si el auto no es todo lo esperado, el cliente se puede quejar, o en algunos casos tomar accion legal contra el vendedor. Con las estafas de beneficios postumos, el lider religiosos puede prometer cualquier cosa, sin la preocupacion que el muerto vuelva a reclamar. Los lideres religiosos tienen otra ventaja.

    No tienen inventario y pocos gastos, excepto el mantenimiento de un gran edificio libre de impuestos (o a veces pagado por el pueblo mediante el gobierno si tiene estatus de religion oficial). No tienen que invertir en un producto que se descomponga o pase de moda. Si el cliente no esperaria recibir el auto hasta despues de la muerte, el vendedor podria prometer el auto perfecto. Podrian ofrecer un auto que correria a cualquier velocidad, sin usar combustible, con gomas que no se gastan, que no se puede chocar y dura por la eternidad. Aun mas, el vendedor no tendria que procuparse por los clientes enojados porque ninguno de ellos podria volver.

    Continuidad de las creencias religiosas
    Si las enseñanzas religiosas fueran un fraude, porque tanta gente cree en ellas?
    Hay varias razones:
    a. impresionantes ceremonias religiosas y sermones,
    b. presion social,
    c. la necesidad de ser parte y aceptado por la sociedad,
    d. ignorancia,
    e. falta de oportunidad de estudiar a todas las religiones,
    f. fatiga mental y pasividad; falta de curiosidad,
    g. credulidad y habito,
    h. ansiedades de dudar de las creencias comunes. A las personas no les gustan que les cuestionen las creencias,
    i. la necesidad de optimismo y esperanza,
    j. la necesidad de sentirse util y valedero,
    k. baja estima propia,
    l. respeto por los lideres religiosos, los miembros y sus creencias,
    m. la impresion que la religion es necesaria para la sociedad,
    n. el poder y la influencia de las instituciones religiosas,
    o. amenazas; fuerza y miedo, y
    p. los beneficios personales que se reciben de la institucion. […]

    El origen de las instituciones religiosas
    Al comienzo de la historia humana habia poco conocimiento. Habia poco conocimiento sobre las fuerzas naturales. En estado primitivo el hombre no tenia ni libros ni escuelas ni librerias. No existian las instituciones. Pero el hombre es curioso y tenia imaginacion y comenzo a hacer preguntas como: Que son las estrellas? porque se enferma la gente? que pasa cuando los animales y la gente muere? Algunos se divertian inventando historias explicando porque. Las historias eran coloridas y algunas persistieron como parte de la tradicion oral. La gente , joven y vieja, le tenia miedo a la muerte, a las enfermedades y a los accidentes. Asi las historias y los mitos fueron creados para explicar, tranquilizar y proveer esperanza.

    Asi la religion primitiva comenzo. No paso mucho hasta que se dieron cuenta que la profesion era rentable y se tranformaron en los lideres espirituales de la epoca. Los lideres religiosos se dieron cuenta que mientras mas descabelladas eran las historias mas se podia prosperar. Incursionaron en la medicina y la psicologia. Se incorporaron el uso de objetos milagrosos. Despues que la escritura fue inventada desarrollaron Libros Sagrados y Dioses mentales. Los Libros Sagrados contenian las historias ancestrales e historias que se podian usar para indoctrinar. Para poner fin a la competencia se patento un solo Dios para parar con la competencia y solidificar el poder en una sola institucion (monopolio). Con la creacion del patriarcado se eliminan las deidades femeninas y se crean deidades masculinas para legitimizar la fuerza y liderazgo masculino. Las restricciones de las tradiciones orales no permitian la consolidacion de grandes instituciones y fueron eliminadas mediante la creacion de Libros Sagrados.

    Estos libros permitian una expansion coherente y uniformada de las nuevas doctrinas que podian ser patentadas por la institucion. De esta forma pasaron a ser fuerzas dominantes en la sociedad. El poder magico supremo era poder comunicarse con el ser sobrenatural, asi de esa forma el ser sobrenatural podia interceder por el miembro mediante el representante, el lider religioso. El lider religioso podia cobrar por el servicio. Este negocio continua hasta hoy en dia. Los juegos de confianza de hoy son exactamente los mismos de los diseñados por los primeros estafadores. Las patentes sobre el Dios, los recursos limitados, y la activa competencia y el juego en forma independiente por parte de algunos, creo la intolerancia religiosa y la discriminacion para prevenir la competencia de otros Dioses.

    Al crecer el numero de seres humanos en el mundo los diferentes grupos humanos entraron en conflicto. Considerando grupos iguales, las sociedades con mas fervor religioso estaban mas dispuestas a sacrificarse por el grupo o el Dios, lo cual les daba una ventaja en la guerra. Los lideres religiosos ofrecian beneficios despues de la muerte para los sacrificados y esto transformaba a las fuerzas en fuerzas fanaticas e imparables, teniendo asi una gran ventaja sobre sociedades menos organizadas. Asi comienza el principio de las religiones racistas e intolerantes. Una religion racista e intolerante tipicamente les dice a sus miembros que son superiores a los otros seres humanos y que de alguna forma son preferidos por Dios.

    El incredulo pasa a ser inferior. Los infieles que se niegan a aceptar la “verdadera fe” se ven como enemigos y merecedores de varias formas de castigo. De esta forma las religiones racistas e intolerantes tienen excusas para promover la idea mediante la fuerza y de tomar las propiedades de los infieles en el proceso. Por eso las religiones expansionistas e intolerates han sido las que han triunfado en el mundo. Por otro lado, la tolerancia tiene sus beneficios, las filosofias tolerantes permiten el compartir recursos y educacion entre los seres humanos, especialmente en la resolucion de conflictos pacificamente. En la cooperacion y trabajo con otros las filosofias tolerantes son mejores que las religiones racistas.

    Las religiones fueron afectadas por sus tradiciones y sus mitos, por los recursos disponibles, el poder o sumision de los posibles adversarios, por el comercio, el intercambio cultural, los matrimonios fuera del grupo, la educacion, la ciencia y eventualmente por la necesidad de estabilidad social. Como resultado, la mayoria de las religiones del presente son altamente discriminatorias con algunas excepciones de filosofias tolerantes.

    En oposicion a la intolerancia religiosa
    El lector instruido de esta pagina quizas haya notado que muchas ideas expresadas en este capitulo fueron expresadas simple y convincentemente por Paine(P1) y tambien por Ingersoll (I1-I4). A pesar de sus espledidos escritos, los prejuicios religiosos continuan tan fuertes como siempre.

    La Dificultad de corregir errores
    Como se puede entender la persistencia de los prejucios religiosos y el racismo hasta hoy en dia? En general, las mismas razones por las cuales las personas aceptan creencias religiosas prejuiciosas y racistas son la razon por la cual siguen apoyando tales ideas. Primero, las creencias tradicionales son inertes y resisten los cambios. Muchas personas no ven ninguna razon de cambiar sus creencias, no sienten ninguna necesiddad de hacerlo. Ellos no ven ninguna coneccion entre sus creencias religiosas y los conflictos sociales, el crecimiento de la pobreza y el deterioro del medio ambiente. Aquellos miembros quienes creen completamente en el Libro Sagrado son totalmente ignorantes de sus fanatismos religiosos.
    Otra razon es la tregua que le da la ciencia a la religion. Existe una idea que la ciencia es tan valedera como la religion. Existe un arreglo no escrito entre la ciencia y los religiosos de mutuo respeto. Este arreglo les permite a los religiosos continuar con su fanatismo sin ser opuestos por la ciencia. Las instituciones religiosas generalmente tienen beneficios sociales. Los lideres religiosos muchas veces son activos en obtener derechos civiles, trabajos y oportunidades sociales y economicas para sus miembros. La congregacion contribuye con viviendas, comidas y ropa para los necesitados. La congregacion tambien actua como soporte emocional para los miembros y la compañia de la congregacion muchas veces puede valer mas que la inversion economica del miembro. Por todos los beneficios de ser miembro, este racionaliza que el fanatismo y la intolerancia son solamente una pequeña parte de lo que la institucion tiene que ofrecer.
    Grandes instituciones generalmente tienen mas poder que un puñado de individuos. Estas instituciones tienen el poder de influenciar a la sociedad y al gobierno. La fuerza politica y economica previene que la critica hacia la religion llegue al publico. Los incentivos economicos favorecen a las institucioens religiosas. Los lideres religiosos que promueven las estafas y el fanatismo tienen fuertes incentivos; sus instituciones tienen mucho por ganar al perpetuar las creencias religiosas. Con un pequeño pago de cada miembro la institucion recibe una gran cantidad. Al educar a los jovenes, la ventaja la tiene la institucion religiosa. Los juegos de confianza, el fanatismo y el prejuicio son inculcados semanalmente o diariamente. Los jovenes son indoctrinados mediante la frecuente y entusiasta repeticion.

    En comparacion, las lucidas explicaciones de Paine y Ingersoll reciben poca atencion en las escuelas o en la calle. No existen juegos de confianza basados en los racionamientos de Paine y Ingersoll. Promover lo logico y sus ideas no tienen ventajas monetarias. La ciencia se enseña mediante el estudio y el razonamiento, mientras las religiones se ensañan mediante el fervor fanatico.

    La ventaja de los numeros
    La instituciones religiosas tienen poder e influencia. Los numeros por si mismos favorecen a la continuacion del fanatismo y la ignoracia sobre el razonamiento y la educacion. En el mundo hay dos billones de catolicos romanos, griegos ortodoxos, musulmanes, protestantes fundamentalistas y otras sectas que creen que Dios favorece a sus miembros y no a los infieles.
    En Estados Unidos hay aproximadamente 350,000 iglesias (o edificios donde las congregaciones se reunen). Alrededor de 330,000 pastores lideran a 140,000,000 de miembros.
    Las escuelas dominicales suman alrededor de 27,000,000. Las iglesias reciben al año una ganancia de alrededor de 45 billiones dolares, lo cual nos da un promedio de $120,000 a $130,000 por cada iglesia. La ganancia semanal es de $2,300 a 2,400, o sea alrededor de $5 a $6 por cada miembro. Esto sin contar las ganancias por los rituales como bautismos y casamientos, servicios por los cuales se cobra un promedio de $300 dolares por un servicio de unos minutos que no requiere inversion de materiales. El censo de 1990 muestra uan poblacion de 250,000,000 en Estados Unidos.

    Esto significa que hay una iglesia por cada 700 a 750 personas, o una por cada 400 personas que asisten a una iglesia. Estados Unidos tiene alrededor de 83,000 escuelas publicas, o sea 4 iglesias por cada escuela publica y 30,000 bibliotecas publicas, o sea 10 iglesias por cada biblioteca. Con estos numeros,no por nada la ignoracia crece dia a dia. Los numeros anteriores indican la magnitud de la desgracia, la razon por la perpetuacion de los prejuicios y el problema que enfrentan aquellos quienes le hacen frente al ilogico fanatismo religioso. Si solamente un promedio de 5 miembros por iglesia cree ciegamente en Libros Sagrados, mas de un millon de personas solamente en Estados Unidos tienen la cabeza cerrada al aprender y al cuestionamiento de sus creencias. Mas de 350,000 personas viven de estas iglesias y tienen un interes personal en la promocion de los juegos de confianza.

    En comparacion, nadie vive de la oposicion a los Libros Sagrados. Pocas personas estan activamente involucradas en el desafio de la validez de los juegos de confianza y contrarestando la propagacion del fanatismo religioso y el prejuicio. Las posibilidades son pequeñas de reducir las creencias en Libros Sagrados y la desgracia que ello engendra. En suma Las instituciones religiosas que creen en Dioses Personales y Libros Sagrados tienen por lo general estafas relacionadas con beneficios despues de la muerte, las contestacion de rezos, intercesion directa mediante el lider y el Dios. Estas estafas son beneficiosas para obtener dinero y recursos. Por muchas razones,entre ellas, las conversiones forzadas e indoctrinacion de niños han hecho de estas estafas un negocio grandioso por cientos de años. Aunque muy remunerativo para los lideres, no existe ninguna prueba que lo que ofrecen en estas estafas sea cierto.

    Referencias Autor Albert D. Warshauer M.D. Comentarios Elias Bernard-greenman_92553 [A1] Atkins, PW: The Second Law. New York. Scientific American Inc. c1984. [C1] Counsilman JE: The Science of Swimming. Englewood Cliffs, N.J. Prentice-Hall, Inc. c1968. [I1] Ingersoll RG: Famous Speeches Complete. New York. L.Lipkind. c1906. [I2] Wakefield EI: The letters of Robert G. Ingersoll. Edited with a Biographical Introduction by Eva Ingersoll Wakefield. New York. Philosophical Library c1951. [I3] Complete Lectures of Col. R.G.Ingersoll. Chicago. Regan Publishing Corporation. [I4] Ingersoll`s Greatest Lectures. Containing Speeches and Addresses Never Before Printed Outside of the Complete Works. Authorized Edition. Hackensack, N.J. Wehman Bros. Publishers 1964 [M1] Maurer DW: The American Confidence Man. Springfield, Il. Thomas c1974. [P1) Paine T: Life and Writings of Thomas Paine. ed. DE Wheeler. 10 Vols. New York. Vincent Parke and Co. c1908. [W2] Redman A ed: The Wit and Humor of Oscar Wilde. New York. Dover 1959.

Diez mitos -y diez verdades- acerca del Ateísmo

Por: Sam Harris

LOS ANGELES TIMES – 24 DE DICIEMBRE DE 2006

Traducción de Ricardo Montanía 

Varias encuestas indican que el término “ateo” ha adquirido un extraordinario estigma en los Estados Unidos de tal forma que ser un ateo es ahora un perfecto impedimento para una carrera en la política ( entendida de tal manera en que ser Musulmán u homosexual no lo es). De acuerdo a una reciente encuesta de Newsweek, solo el 37% de los Americanos votarían para presidente a un ateo, que sea calificado en otros aspectos.

A menudo se imagina a los ateos como intolerantes, inmorales, deprimidos, ciegos a la belleza de la naturaleza y dogmáticamente cerrados a la evidencia de lo sobrenatural.

Aún John Locke, uno de los grandes patriarcas de la iluminación, creía que al ateísmo no se debería “tolerar del todo”, porque, decía él, “promesas, acuerdos y juramentos, que mantienen juntas las sociedades, podrían no ser mantenidas por los ateos”.

Eso fue 300 años atrás. Pero en los Estados Unidos hoy, algo parece haber cambiado. Un destacado 87% de la población  afirma “nunca haber dudado” de la existencia de Dios; unos pocos 10% se identifican a sí mismos como “ateos”- y su reputación parece ir en deterioro.

Como es sabido que los ateos suelen estar entre la gente más inteligente y científicamente formada en cualquier sociedad, parece ser importante desinflar los mitos que les impiden jugar un papel mayor en el discurso nacional.

  1. Los ateos creen que la vida no tiene sentido.

Por el contrario, la gente religiosa suele quejarse de que la vida no tiene sentido e imaginan que solo pueden ser redimidos por la promesa de felicidad eterna más allá de la tumba. Los ateos tienden a ser bastante seguros de que la vida es preciosa. A la vida se imbuye de significado viviéndola plenamente. Las relaciones con aquellos que amamos son significativas ahora, no necesitan ser eternas para eso. Los ateos tienden a encontrar este miedo como una insignificancia… bueno… sin significado.

  1. El ateísmo es responsable por los más grandes crímenes de la historia.

La gente de fe suele afirmar que los crímenes de Hitler, Stalin, Mao y Pol Pot fueron el producto inevitable de la no creencia. El problema con el fascismo y el comunismo, sin embargo, no es que sean muy críticos de la religión; el problema es que son demasiado parecidos a la religión. Tales regimenes son intrínsecamente dogmáticos y generalmente hacen surgir cultos a la personalidad indistinguibles de los cultos a los héroes religiosos.

Auschwitz, el GULAG y los campos de la muerte no son ejemplos de lo que pasa cuando los humanos rechazan el dogma religioso; son ejemplos de los estragos que causan los dogmas políticos, raciales y nacionalistas.

No hay sociedades en la historia humana que han sufrido porque su pueblo se haya vuelto demasiado razonable.

  1. El ateísmo es dogmático.

Judíos, Cristianos y Musulmanes afirman que sus escrituras son tan proféticas de las necesidades humanas que solo pudieron haber sido escritas bajo la dirección de una deidad omnisciente.

Un ateo es simplemente una persona que ha considerado esta afirmación, leído las escrituras y encontrado las afirmaciones ridículas. No es necesario tener fe en algo, o ser de alguna manera dogmático para rechazar creencias religiosas injustificadas. Como el historiador Stephen Henry Roberts (1901- 1971) dijo en una ocasión: “ Te reto a que ambos somos ateos. Solamente que yo creo en un dios menos que tú. Cuando entiendas porque desestimaste los otros posibles dioses, entenderás porque desestimo al tuyo”.

  1. Los ateos creen que todo en el universo surgió por azar.

Nadie sabe porqué el universo existió. En efecto, no está enteramente claro que podamos hablar coherentemente acerca del “comienzo” o de la “creación” del universo, estas ideas invocan el concepto de tiempo y aquí hablamos del origen del espacio-tiempo en sí mismo.

La idea que los ateos creen que todo fue creado al azar es también utilizada regularmente como crítica a la evolución darwinista. Como explica Richard Dawkins en su maravilloso libro “El espejismo de Dios”, “esto representa una absoluta mala interpretación de la teoría evolucionista.” Aunque no sabemos precisamente como la química temprana de la tierra engendró la biología, sabemos que la diversidad y la complejidad que vemos en el mundo viviente no es un producto del mero azar. La evolución es una combinación de mutación aleatoria y selección natural. Darwin utilizó la frase “selección natural” por analogía con “selección artificial”, utilizada por los criadores de animales. En ambos casos,  la selección ejerce un efecto altamente no aleatorio en el desarrollo de cualquier especie.

  1. El ateísmo no tiene conexión con la ciencia.

Aunque es posible ser un científico y creer en Dios- como algunos científicos parecen decir- no hay dudas de que un involucramiento con el pensamiento científico tiende a erosionar antes que a apuntalar la fe religiosa. Si tomamos a USA como ejemplo: la mayoría de las encuestas hechas al público en general muestra un 90% de creencia en algún Dios personal; sin embargo el 93% de los miembros de la Academia Nacional de Ciencias no es creyente. Esto sugiere hay pocos modos de pensar menos adecuados a la fe religiosa que el pensamiento científico.

  1. Los ateos son arrogantes.

Cuando los científicos no saben algo- como porqué el universo empezó o como se formó la primera molécula auto-replicante – lo admiten. Pretender que se sabe cosas que en realidad no se saben implica una enorme negativa para la ciencia. Y sin embargo es la sangre que da vida de las religiones basadas en la fe. Una de las monumentales ironías del discurso religioso se ve en la frecuencia con que la gente de fe se auto alaban por su humildad, mientras afirman conocer hechos acerca de la cosmología, la química y la biología que ningún científico conoce. Cuando consideran cuestiones acerca de la naturaleza del cosmos y nuestro lugar en él, los ateos tienden a basar sus opiniones en la ciencia. Esto no es arrogancia; es honestidad intelectual.

  1. Los ateos son cerrados a la experiencia espiritual.

No hay nada que impida a un ateo experimentar el amor, el éxtasis, arrobamiento y sobrecogimiento; los ateos pueden dar valor a estas experiencias y buscarlas regularmente. Lo que los ateos no suelen hacer es hacer injustificadas (e injustificables) afirmaciones acerca de la realidad basados en esas experiencias. No hay dudas de que algunos Cristianos han transformado para mejor su vida leyendo la  Biblia y rezando a Jesús.

¿Qué prueba esto?

Prueba que ciertas disciplinas de atención y códigos de conducta pueden tener un profundo efecto en la mente humana. ¿Sugieren estas experiencias que Jesús es el único salvador de la humanidad? Ni remotamente- porque Hindúes, Budistas,  Musulmanes e incluso ateos tienen experiencias similares-.

No hay en efecto ningún Cristiano en la tierra que sepa si Jesús usaba barba más que si nació de una virgen o que si se levantó de entre los muertos. Estas simplemente no son la clase de cosas que una experiencia espiritual pueda autenticar.

  1. Los ateos creen que no hay nada más allá de la vida y el entendimiento humanos.

Los ateos son libres de admitir los límites del entendimiento humano de una manera en que los religiosos no pueden. Es obvio que no entendemos del todo el universo; pero es aún más obvio que ni la Biblia, ni el Corán reflejan un mejor entendimiento de él.

No sabemos si habrá vida compleja en algún otro lugar del cosmos, pero podría. Si la hubiera, tales seres podrían haber desarrollado un entendimiento de las leyes naturales que excedan vastamente a las nuestras. Los ateos pueden hacer esas suposiciones, incluso pueden admitir que si existieran brillantes extraterrestres, los contenidos de la Biblia y el Corán serían aun menos impresionantes que lo que son para los humanos ateos.

Desde el punto de vista ateo, las religiones del mundo trivializan completamente la belleza real de la inmensidad del universo. Nadie debe aceptar algo que no tenga suficiente evidencia para aceptar tal observación.

  1. Los ateos ignoran el hecho de que la religión es extremadamente beneficiosa para la sociedad.

Aquellos que enfatizan los buenos efectos de la religión parecen nunca percibir que tales efectos fallan en demostrar la verdad de cualquier doctrina religiosa. Es por eso que tenemos términos como “pensamiento deseoso” y  “auto-decepción”. Hay una profunda diferencia entre un espejismo consolador y la verdad.

En cualquier caso, los buenos efectos de la religión pueden ser discutidos. En la mayoría de los casos, parece que la religión da a la gente malas razones para comportarse bien, cuando hay buenas razones disponibles. Pregúntese a sí mismo, si qué cosa es más moral, ayudar a los pobres preocupados por su sufrimiento, o hacerlo así porque el creador del universo desea que lo haga, que lo recompensará por hacerlo o lo castigará si así no lo hiciere.

  1. El ateísmo no provee bases para la moralidad.

Si una persona aún no comprendió que la crueldad está mal, ciertamente no descubrirá eso leyendo la Biblia o el Corán—esos libros desbordan de crueldad humana y divina.

No obtenemos moralidad de la religión. Nosotros decidimos que es bueno en nuestros buenos libros recurriendo a las intuiciones morales que (en cierto nivel) están impresos en nosotros y que han sido refinados por miles de años de pensar acerca de las causas y posibilidades de la felicidad humana.

Hemos hecho un considerable progreso moral a través de los años y no lo hicimos leyendo la Biblia o el Corán más atentamente. Ambos libros condonan la práctica de la esclavitud— mientras todo humano civilizado reconoce que la esclavitud es una abominación. Cualquier cosa que sea buena en un escrito —como la regla dorada— puede ser valorada por su sabiduría ética sin que debamos creer que nos fue traída por el creador del universo.

Perder nuestras espinas dorsales para salvar nuestros pescuezos

Perder nuestras espinas dorsales para salvar nuestros pescuezos

Por: Sam Harris

 

HUFTINGTON POST, 5 DE MAYO DE 2008

Traducción de Stergios Korfiatis. Publicado en ArgAtea

 Geert Wilders, político holandés conservador y provocador, se ha convertido en el proyectil más reciente en la guerra cultural más importantegeert_wilders3 del mundo: el conflicto entre la sociedad civil y el Islam tradicional. Wilders, que vive bajo continua protección armada debido a amenazas de muerte, lanzó recientemente una película de 15 minutos titulada Fitna («conflicto» en árabe) en la Internet. La película ha sido juzgada como ofensiva porque yuxtapone imágenes de violencia musulmana con pasajes del Corán. Dado que los perpetradores de tal violencia citan frecuentemente estos mismos pasajes como justificación para sus acciones, el simple hecho de describir esta conexión en una película no parecería algo controversial. Polémico o no, uno seguramente esperaría que políticos y periodistas en cada sociedad libre defendieran vigorosamente el derecho de Wilders de hacer tal película. Pero en ese caso uno estaría viviendo en otro planeta, uno en el que la gente no niega alegremente sus más básicas libertades en nombre de la «sensibilidad religiosa».

Atestigüen la respuesta del mundo libre ante Fitna: el gobierno holandés intentó prohibir la película explícitamente, y los ministros de asuntos exteriores de la Unión Europea la condenaron públicamente, al igual que Ban Ki-moon, secretario Wilders+Fitna+movie+about+Korangeneral de la O.N.U. La televisión holandesa rechazó transmitir Fitnasin editar. Cuando Wilders declaró su intención de lanzar la película en la Internet, su servidor de red en Estados Unidos, Network Solutions, retiró su página web.

Disonando en este tema apareció Liveleak, un sitio web británico de videos compartidos, que finalmente transmitió la película el 27 de marzo. Recibió más de 3 millones de opiniones en las primeras 24 horas. El día siguiente, sin embargo, Liveleak retiró Fitnade sus servidores, habiendo sido aterrorizado hacia una auto-censura debido a amenazas contra su personal. Pero la película se había difundido demasiado en la Internet para ser suprimida (y Liveleak, después de tomar mayores medidas de seguridad, la ha colocado de nuevo en su página también).

Por supuesto, de inmediato hubo llamadas para un boicoteo de productos holandeses a través del mundo musulmán. En respuesta, las corporaciones holandesas colocaron anuncios en países como Indonesia, denunciando la película en señal de autodefensa. Varios países musulmanes bloquearon YouTube y otros sitios de videos compartidos en un esfuerzo por evitar que la blasfemia de Wilders penetrara las mentes de sus ciudadanos. También ha habido protestas y ataques aislados contra embajadas, y demandas abiertas por el asesinato de Wilders. En Afganistán, mujeres en burkas podían ser vistas quemando la bandera holandesa; el Taliban realizó por lo menos dos ataques de venganza contra tropas holandesas, dando por resultado cinco muertes holandesas; y preocupaciones de seguridad han hecho que los Países Bajos cierren su embajada en Kabul. Hay que recordar, sin embargo, que nada todavía ha ocurrido que equipare la feroz respuesta en contra de las caricaturas danesas.

Mientras tanto Kurt Westergaard, uno de los dibujantes daneses, ha amenazado demandar a Wilders por infracción de copyright, ya que Wilders utilizó su dibujo de un Mahoma bomba-Laden sin su permiso. Westergaard vive oculto desde 2006 debido a las amenazas de muerte dirigidas hacia él, por lo cual la Unión Danesa de Periodistas se ofreció voluntariamente a llevar este caso en su favor. Obviamente, hay algo divertido acerca de un hombre amenazado, incapaz de arriesgarse a aparecer en público por temor a ser asesinado por religiosos lunáticos, amenazando con demandar a otro hombre en la misma situación sobre violaciones de copyright. Pero es comprensible que Westergaard no quisiera ser lanzado al enemigo repetidamente sin su consentimiento. Westergaard es un hombre extraordinariamente valiente cuya vida ha sido arruinada tanto por el fanatismo religioso como por la sumisión del mundo libre ante él. En febrero, el gobierno danés arrestó a tres musulmanes que al parecer se preparaban para asesinarlo. Otros daneses bastante desafortunados al también llamarse «Kurt Westergaard» han tenido que tomar medidas para evitar ser asesinados en su lugar. (Desde entonces Wilders ha retirado la caricatura de la versión oficial de Fitna.)

Wilders, al igual que Westergaard y los otros dibujantes daneses, ha sido calumniado ampliamente por «intentar provocar» a la comunidad musulmana. Incluso si ésta había sido su intención, esta crítica representa una coincidencia casi supernatural de ceguera moral e imprudencia política. El punto no es (y nunca lo será) que cualquier persona libre hable, escriba o dibuje en tal manera que provoque a la comunidad musulmana. El punto es que solamente la comunidad musulmana reacciona de la manera en que lo hace. La controversia alrededor de Fitna, como todas tales controversias, delata un hecho especialmente sobresaliente sobre nuestro mundo: Los musulmanes parecen estar mucho más preocupados sobre los desaires percibidos hacia su religión que sobre las atrocidades que diariamente se cometen en su nombre. Nuestra comodidad ante esta sicopática bifurcación de prioridades ha tomado, más y más, la forma de un cobarde y cerrado consentimiento.

Hay aquí una asombrosa ironía que muchos han notado. La posición de la comunidad musulmana ante todas las provocaciones parece ser: El Islam es una religión de paz, y si usted dice que no es así, le mataremos. Por supuesto, la verdad es a menudo más variada, pero ésta es tan variada como pudiera ser: El Islam es una religión de paz, y si usted dice que no lo es, los musulmanes pacíficos no podemos asumir la responsabilidad de lo que hagan nuestros hermanos y hermanas menos pacíficos. Cuando quemen sus embajadas o secuestren y maten a sus periodistas, sepan que les haremos a Uds. principalmente responsables y dedicaremos nuestra mayor energía a criticarlos por «racismo» e «Islamofobia».

Nuestras sumisiones ante estas amenazas han tenido loque a menudo se llama un «efecto congelante» sobre nuestro ejercicio de libre expresión. He experimentado, en mi propia pequeña forma, esta frialdad de primera mano. Primero, y más importante, mi amiga y colega Ayaan Hirsi Ali se encuentra entre los que están siendo cazados. Debido al fracaso de gobiernos occidentales en hacer que sea seguro que la gente pueda hablar abiertamente sobre el problema del Islam, yo y otros debemos reunir una cantidad de fondos privados para ayudar a pagar su protección permanente. El problema no es, como se alega a menudo, que los gobiernos no pueden permitirse proteger a cada persona que hable abiertamente contra la intolerancia musulmana. El problema es que tan pocas personas hablen abiertamente. Si hubiera diez mil Ayaan Hirsi Ali, el riesgo de cada uno sería reducido radicalmente.

En cuanto a infracciones de mi propio discurso, mi primer libro, El fin de la fe, casi no llegó a ser publicado por miedo a ofender las sensibilidades (probablemente sin haberlo leído) de fanáticos religiosos. W.W. Norton, que publicó el libro, fue ampliamente visto como arriesgándose –riesgo atenuado probablemente por el hecho de que soy un ofensor en las mismas condiciones de toda fe religiosa. Sin embargo, cuando llegó la hora de hacer las correcciones finales a El fin de la fe,muchas de las personas a quienes había agradecido por nombre en mis reconocimientos (incluyendo a mi agente en ese entonces y mi redactor en Norton) independientemente me pidieron que quitara sus nombres del libro. Sus preocupaciones eran explícitamente de seguridad personal. Dada nuestra respuesta vergonzosamente ineficaz al fatwa contra Salman Rushdie, sus preocupaciones eran perfectamente comprensibles.

Nature, posiblemente el diario científico más influyente en el planeta, publicó recientemente un extenso encubrimiento de faltas del Islam (Z. Sardar «Más allá de la relación problemática».Nature 448, 131-133; 2007). El autor comenzó, como si estuviera encima de un minarete (torre de una mezquita), simplemente declarando que la religión del Islam era «intrínsecamente racional». Entonces procedió a sostener, en medio de una altamente idiosincrásica lectura de historia y teología, que la convulsión actual de esta religión racional en las profundidades violentas de la sin-razón se puede atribuir completamente a la herencia del colonialismo. Después de una cierta negociación, Nature también acordó publicar una breve respuesta mía. Lo que los lectores de mi carta al editor no podían saber, sin embargo, era que fue publicada solamente después de que oraciones, perfectamente basadas en hechos, juzgadas ofensivas al Islam fueron expurgadas. Entendí las preocupaciones de los redactores en ese entonces: no sólo tienen las leyes de difamación británica de la cual preocuparse, sino que médicos e ingenieros musulmanes en el Reino Unido acababan de revelar una tendencia hacia los atentados suicidas. Estuve agradecido de que Nature publicara mi carta.

En un estremecedoramente irónico giro de acontecimientos, una versión más corta del mismo ensayo que usted ahora está leyendo fue encargada originalmente por la página de opinión delWashington Post y después rechazada porque fue juzgada demasiado crítica al Islam. Por favor notar que este ensayo era destinado a la página de la opinión del periódico, el cual había solicitado mi respuesta a la controversia sobre la película de Wilders. La ironía de su rechazamiento parecía enteramente perdida en el Post, el cual respondió a mi subsiguiente expresión de asombro ofreciendo pagarme un «honorario de compensación». Lo rechacé.

Podría enumerar, al igual que muchos escritores, otros ejemplos de encuentros con redactores y editores, todos ilustrando un solo hecho: Mientras sigue siendo tabú el criticar la fe religiosa en general, se considera especialmente imprudente criticar al Islam. Solamente los musulmanes persiguen y buscan y asesinan a sus apóstatas, infieles y críticos en el siglo XXI. Hay, con seguridad, razones por las que esto ocurre. Algunas de estas razones tienen que ver con accidentes de historia y geopolítica, pero otras se pueden remontar directamente a las doctrinas que santifican la violencia que son únicas en el Islam.

Un punto de la comparación: La controversia sobre Fitna fue seguida inmediatamente por una extendida cobertura de los medios sobre un escándalo que implicaba a la Fundamentalista Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (FSUD). En Texas, la policía intervino en un complejo de FSUD y tomó a centenares de mujeres y muchachas menores de edad en custodia para protegerlas de las continuadas, sacramentales agresiones de sus miembros. Mientras que el Mormonismo predominante es ahora considerado como una de las religiones importantes en los Estados Unidos, su rama fundamentalista, con su adhesión a la poligamia, abuso conyugal, unión forzada, niñas novias (y, por lo tanto, violación de menores) se retrata a menudo en la prensa como un culto depravado. Pero uno podría discutir fácilmente que el Islam, considerado tanto en general como en relación a sus casos más negativos, es mucho más despreciable que el Mormonismo fundamentalista. El mundo musulmán puede emparejar al FSUD pecado por pecado –los musulmanes practican comúnmente la poligamia, matrimonios forzados (a menudo entre muchachas menores de edad y hombres mayores), y violencia conyugal— pero agreguen a estas indiscreciones los incomparables males de las matanzas por honor, la «circuncisión femenina», el amplio apoyo al terrorismo, una fascinación pornográfica con videos que muestran matanzas de infieles y apóstatas, una vibrante forma de anti-semitismo que es explícitamente genocida en sus aspiraciones, y una habilidad para producir libros y programas de televisión para niños en los que se glorifican atentados suicidas y se representa a judíos como «monos y cerdos».

Cualquier comparación honesta entre estas dos fes revela un extraño doble criterio en nuestro tratamiento de la religión. Podemos celebrar abiertamente la marginalización de los hombres de FSUD y el rescate de sus mujeres y niños. Pero, dejando a un lado la imposibilidad práctica y política de hacerlo, ¿podríamos incluso permitirnos contemplar la liberación de mujeres y niños del Islam tradicional?

Musulman_vs_Fitna

Musulman_vs_Fitna

¿Qué hay de todos los musulmanes civiles, amantes de la libertad, moderados que están tan horrorizados ante la intolerancia musulmana como yo? No hay duda que millones de hombres y mujeres encajan en esta descripción, pero elocuentes moderados son muy difíciles de encontrar. Dondequiera que el «Islam moderado» se anuncie, uno descubre a menudo un Islamismo franco que está al acecho apenas uno o dos eufemismos debajo de la superficie. La evasiva es ofrecida al público en general por la corrección política, el optimismo a ultranza, y el «sentimiento de culpa blanco». Aquí es donde encontramos a gente siniestra presentándose con éxito como «moderados» –gente como Tariq Ramadan quien, frecuentado por europeos liberales como el epitome del Islam cosmopolita, no puede llegar a condenar realmente las matanzas por honor de manera contundente (él recomienda que la práctica sea suspendida, hasta que finalice un estudio pendiente). Moderación también se atribuye a los grupos como el Consejo sobre las Relaciones Americano-Islámicas (CAIR), una firma islámica de relaciones públicas que se presenta como lobby de los derechos civiles.

Incluso cuando uno encuentra una voz verdadera de moderación musulmana, a menudo aparece caracterizada por una preponderante carencia de honestidad. Por ejemplo alguien como Reza Aslan, autor de Ningún Dios, excepto Dios: debatí con Aslan para Book TV sobre el tema general de la religión y la modernidad. Durante el curso de nuestra discusión, dije algunas palabras muy duras sobre la Sociedad de los Hermanos Musulmanes. Mientras admitía que hay una diferencia entre esta fraternidad y una verdadera organización jihadista como Al Qaeda, dije que su ideología estaba «bastante cercana» como para preocuparnos. Aslan respondió con un grandioso argumento ad hominem diciendo, «eso indica la profunda simpleza con la que Ud. ve a esta región. Usted no podría estar más equivocado» y afirmando que mi opinión sobre el Islam la había tomado de Fox News. Tales maniobras, viniendo de un iraní erudito sobre el Islam, acarrea el peso de autoridad, especialmente ante una audiencia que está desesperada por creer que la amenaza del Islam ha sido toscamente exagerada. El problema, sin embargo, es que el credo de la Sociedad de los Hermanos Musulmanes realmente es «Alá es nuestro objetivo. El profeta es nuestro líder. El Corán es nuestra ley. Jihad es nuestra vía. Morir por Alá es nuestra más alta esperanza».

La conexión entre la doctrina del Islam y la violencia islámica simplemente no está abierta al debate. No es que los críticos de la religión como yo especulemos que tal conexión pueda existir: el punto es que los propios islamistas reconocen y demuestran esta conexión en cada oportunidad y negarlo es recluirse en un mundo de fantasía de cortesía política y defensas religiosas. Muchos eruditos occidentales, como la muy admirada Karen Armstrong, parecen estar justamente en ese punto. Todo su discurso acerca de cuan benigno «realmente» es el Islam y de cómo el problema del fundamentalismo existe en todas las religiones, sólo ofusca lo que podría ser el más urgente tema de nuestro tiempo: el Islam, tal como es entendido y practicado actualmente por un extenso número de musulmanes en el mundo, es antitético a la sociedad civil. Una encuesta reciente demostró que treinta y seis por ciento de los musulmanes británicos (edades 16-24) creen que una persona debería ser ejecutada por abandonar la fe. Sesenta y ocho por ciento de musulmanes británicos sienten que vecinos que insulten al Islam deberían ser arrestados y ser procesados, y setenta y ocho por ciento piensan que los dibujantes daneses debieron ser llevados a los tribunales. Y éstos son musulmanes británicos.

De vez en cuando, sin embargo, una voz solitaria se puede oír reconociendo lo que es innegable. Hassan Butt escribió en el Guardian:

Cuando era todavía miembro de lo que es probablemente mejor conocido como la Red Británica de Jihad, una serie de grupos terroristas musulmanes británicos semi-autónomos unidos por una sola ideología, recuerdo cómo reíamos siempre que la gente en la TV proclamaba que la única causa de los actos islámicos terroristas como el 9/11 y los bombardeos de Madrid y Londres era la política extranjera occidental. Al culpar al gobierno por nuestras acciones, hicieron nuestro trabajo de propaganda por nosotros. Más importante, también ayudaron a evitar cualquier investigación crítica del verdadero motor de nuestra violencia: la teología islámica.

Es asombroso cuan poco frecuente se oye tal honestidad entre las voces públicas del Islam «moderado». Esto es lo que le debemos a los verdaderos moderados del mundo musulmán: debemos considerar a sus co-religiosos con los mismos estándares de civismo y sensatez que suponemos en el resto de la gente. Solamente nuestra voluntad de criticar abiertamente al Islam en sus demasiado obvios defectos hará que sea seguro para los musulmanes moderados, los seculares, los apóstatas –y, de hecho, las mujeres– levantarse y reformar su fe.

Y si a alguien en esta discusión se le puede acusar de racismo, es a los defensores occidentales y «multiculturalistas» quienes juzgan a árabes y musulmanes demasiado inmaduros para cargar con las responsabilidades del discurso civil. Como Ayaan Hirsi Ali ha precisado, hay una forma calamitosa de «acción afirmativa» en el trabajo, especialmente en Europa occidental, en donde eximen a inmigrantes musulmanes sistemáticamente de estándares occidentales de orden moral en nombre del «respeto» a las garrafales patologías en su cultura. Hirsi Ali también ha observado que hay un cuasi-racista, doble-moral pensamiento que se muestra siempre que potencias occidentales pregonan que «el Islam es paz», al mismo tiempo que toman medidas heroicas para protegerse de la próxima vez en que los bárbaros enloquezcan en respuesta a una película, historieta, ópera, novela, desfile de belleza –o el mero nombramiento de un oso de peluche.

¿Ha visto Ud. las caricaturas danesas que tanto irritaron al mundo musulmán? Probablemente no, ya que su publicación fue suprimida por casi cada periódico, revista, y estación de televisión en los Estados Unidos. Dada su candente recepción –centenares de millares de musulmanes furiosos, centenares de personas asesinadas– su simple banalidad debe haber dado a estos dibujos una extraordinaria notabilidad. Una revista que sí los imprimió, Free Inquiry, (para la cual estoy orgulloso de haber escrito), tuvo sus ejemplares prohibidos en todas las librerías del país. Ésta es precisamente la clase de capitulaciones que debemos evitar en el futuro.

La lección que debemos obtener de la controversia sobre Fitna es que necesitamos más crítica del Islam, no menos. Dejemos que haya en tales cantidades que ni siquiera el más fanático islamista pueda concebir el contenerlo. Como Ibn Warraq, autor del inspirado Porqué no soy musulmán, dijo en respuesta a eventos recientes:

Es perverso que los medios occidentales lamenten la carencia de una reforma islámica y obstinadamente ignoren trabajos como la película de Wilders, Fitna.¿Cómo piensan que habrá reforma si no es con crítica? No existe tal cosa como el «derecho a no ser ofendido»; de hecho, yo estoy profundamente ofendido por el contenido del Corán, con su odio abierto hacia cristianos, judíos, apóstatas, no-creyentes y homosexuales, pero no puedo exigir su supresión.