extraterrestresPORQUÉ LOS EXTRATERRESTRES NO ESTÁN AQUÍ

Cuando se piensa en la hipótesis de la vida extraterrestre, mas específicamente, en la vida inteligente, de origen extraterrestre, si consideramos la inmensidad del espacio, y la existencia de nuestra propia civilización humana los cálculos probabilisticos, dado que la base de cálculo es un número muy grande, parecen indicar, casi con toda seguridad, que nuestro universo alberga numerosas formas de vida que son inteligentes.
Las que estarían en condiciones de emitir señales de radio detectables son unas cincuenta según una famosa formulación. (*)
Para nuestra especie, la posibilidad de que no estemos solos en el universo, es una idea reconfortante, y nos apresuramos en dotar a los hipotéticos seres de todo tipo de atributos éticos y morales que no son sino resultado del pensamiento deseoso, en cierto sentido, tal actitud es similar al Dios bueno presente en la imaginación de millones de personas.
Esta analogía, debe ser tenida en cuenta a la hora de evaluar la posibilidad de que, seres inteligentes nos visiten, que nos hayan visitado en algún momento del pasado, o que nos habrán de visitar en el futuro.

Visitantes sin huellas
En realidad no hay, una sola prueba, que nos indique, con certeza que las visitas hayan ocurrido, a pesar del torrente de publicaciones de todo tipo, leyendas y mitos no existe un elemento que nos sirva para que con certeza científica podamos establecer ese hecho.
Un metal extraño, la solución de algún teorema matemático que aún no haya sido resuelto por los humanos, la cura de alguna enfermedad que aun no hayamos resuelto, alguna tecnología “nueva” que difiera claramente de las que poseemos en este momento de la historia, podrían ser elementos que nos sirvan para considerar con cierta seriedad que hayamos sido visitados, en cambio nos ofrecen lucecitas en el cielo y comunicaciones “telepáticas” donde los supuestos alienígenas nos advierten…. sobre los peligros de la investigación atómica, en los años 50,… la contaminación ambiental, en los 60 y 70,…. la epidemia del sida, a fines de los 80. (si lo hubieran hecho en los 70, si habría tenido valor) y disfrutan respondiendo cuestiones morales (Ej. Debemos cuidar la naturaleza?, Debemos amar a nuestro prójimo?).
Otros, dicen haberlos visto y visitado sus naves, incluso hay relatos de uniones sexuales alienígeno-humanas que han dado origen a seres mestizos. Esto ultimo es menos creíble que un humano y un rabanito hayan copulado engendrando un descendiente mitad humano, mitad rabanito.Definitivamente, a pesar de que los entusiastas insistan, aún en contra de las pruebas, NO tenemos pruebas de que las alienígenas hayan estado o estén entre nosotros.
Sin embargo esto no habilita a pensar que definitivamente no haya ocurrido.
A pesar que la probabilidad es distinta de cero, en este artículo intentare mostrar, si bien solo en forma cualitativa y no cuantitativa, que esta probabilidad, la de que “una nave interestelar con bicho sapientísimo a bordo”, ( como dicen los escépticos cuando desean ironizar) haya llegado alguna vez a nuestro planeta o vayan a hacerlo en el futuro, es muy pequeña.

Porqué no nos visitan.
Aunque se me ocurren un par de razones, relacionadas con caracteres inherentes a nuestra especie tales como nuestra belicosidad, por las cuales seres inteligentes no querrían visitarnos los principales problemas a estas visitas son de otra índole.
La principal razón son las enormes distancias que separan los mundos capaces de albergar vida, el gasto energético necesario para atravesar el espacio interestelar, es tal, que cualquier consideración de orden económico tal como “vienen a la tierra en búsqueda de riquezas naturales” queda desechada de inmediato.
A este problema se suma el hecho establecido por Einstein que en el universo la velocidad máxima permitida es la velocidad de la luz c=300.000 km/s. Aunque esta velocidad es enorme, superior a lo imaginable para los parámetros usuales de nuestro mundo, considerándola con relación a los inmensos abismos del espacio exterior, es como la de una ameba que utilizando sus seudópodos acomete la tarea de dar la vuelta al globo terrestre. (El cálculo me muestra que aún este ej es excesivamente pequeño para dar una idea de lo que son los abismos espaciales, parece ser que tal tarea es un imposible y por tanto cejo en el intento)
El tema de las enormes distancias disminuye en gran manera la posibilidad del viaje interestelar, los tiempos involucrados para su realización aun a velocidades “razonables” de 1/3 de la velocidad de la luz, con relación a la duración de la vida humana son desproporcionadamente grandes.
Existen cálculos, donde se demuestra que para que una civilización dada pueda explorar la galaxia debe procesar tanto metal o plástico como el contenido total de un sol.
Lo más arriba mencionado no son asuntos triviales que puedan ser refutados con argumentos provenientes de la ciencia-ficción o de las seudo ciencias tales como

– Los extraterrestres nos visitan utilizando los agujeros de gusano. (Contacto, de Carl Sagan)

– Los extraterrestres pueden utilizar sus impulsores warp para atravesar el subespacio. (Viaje a las estrellas).

– El medio de transporte interestelar es a través de agujeros multidimensionales que atraviesan el hiperespacio. (Tipo de frase común en libros de ciencia-ficción y en la jerga de los Ufólogos).

Estas son especulaciones de la ciencia-ficción basadas, algunas de ellas, en hipótesis científicas(**), y otras en la imaginación calenturienta de algunos fanáticos de las ideas seudo científicas.
Después de todo lo dicho, a lo cual puede agregarse mucho más, a favor de mi punto de vista de la baja probabilidad de las visitas de inteligencias extraterrestres, debo conceder, como desde luego se entiende a priori, una vez dicho que la probabilidad, aunque pequeña, es distinta de cero, que la presencia de vida extraterrestre inteligente en la tierra podría ser verdad.
Aquí se podría intentar analizar cuales son las posibilidades de que podamos comunicarnos con dichas inteligencias.

Eventos 4P
Al inicio del artículo indiqué que la presencia de la vida extraterrestre en la tierra tenía algunas analogías con el problema de la existencia de Dios, esta analogía se extiende al problema de la comunicación con los improbables visitantes.
Así, los racionalistas afirman algo parecido al siguiente enunciado. “La probabilidad de la existencia de Dios es muy pequeña, aunque distinta de cero, de hecho lo que conocemos actualmente del universo no nos muestra señales ni necesidad de su existencia, pero si existiese aparentemente no actúa de una manera reconocible.”
A estos eventos, Posibles Pero Poco Probables, los he llamado eventos 4P, y a esta categoría pertenecen por Ej. :

– Las enfermedades producidas por las ondas electromagnéticas de las líneas de transmisión eléctricas.

– Los tumores cerebrales originados por los teléfonos celulares.

– El cumplimiento de las promesas electorales de los políticos Paraguayos.

– La existencia de vida en el sistema solar.(fuera de la tierra)

– Ganar la lotería.

Digresiones aparte, siguiendo la línea del enunciado indicado afirmo que; “si los extraterrestres nos visitaran, sería muy difícil establecer cualquier tipo de comunicación”.
Por supuesto, dadas las diferencias que evidentemente tendremos con los alienigenos es bastante claro, que el único tipo de comunicación posible sería el de la ciencia, que con su lenguaje simbólico quizás haga posible la comunicación, pero aquí quiero indicar de que manera los medios necesarios para el intercambio de información humano-extraterrestre son de muy difícil compatibilidad.

Chinos, Delfines y Bolas de Fuego
Antes de considerar el intercambio de información con extraterrestres, para hacernos una idea de las dificultades que habríamos de encontrar consideremos solamente, aunque esto es una trivialidad, lo aislados que nos encontraríamos solos en un país donde se habla un idioma distinto al que nosotros usamos.
Supongámonos en China, rodeados de Chinos que, por supuesto, solo hablan y escriben en Chino, aunque son seres de nuestra misma especie se puede asegurar que, al menos durante un lapso no tan breve, el intercambio de información se hará sumamente difícil y escaso, estos Chinos son de nuestra especie, iguales en todo salvo en algunos caracteres físicos triviales.
Ahora consideremos a otro habitante de nuestro planeta, el delfín, según los biólogos una especie inteligente, utilizando el criterio de la proporción de masa cerebral con relación a la masa corporal total (superior incluso a la humana).
Este delfín, aunque inteligente, no nos llama tanto la atención porque a pesar de poseer inteligencia, por no tener miembros exploratorios como los humanos y debido al medio en que viven no han desarrollado una civilización tecnológica como lo hemos hecho los humanos.
El hecho es que con estos habitantes de nuestro planeta, que comparten con nosotros iguales componentes y caracteres químicos, y están sujetos a las mismas variables propias de nuestro hábitat común, no podemos tener, a pesar del esfuerzo de los científicos en ese sentido, ningún tipo de comunicación relevante (***).
La comunicación con los extraterrestres se hace difícil por la enorme dispersión de las variables físicas del universo, temperatura, frecuencia, composición química, gravedad y un sin número de etcéteras.
Analicemos algunas de estas variables en relación con el tema que nos ocupa.
a. La temperatura;
Esta variable va desde el cero absoluto igual a -273,15 de la escala común utilizada en Sudamérica, el grado Celsius, hasta varios millones de grados centígrados en los soles, en nuestro planeta la biosfera o delgada capa de gases que rodea nuestro planeta y hace posible la vida, sin embargo, las temperaturas extremas que se registran son desde unos -90 C en las regiones polares hasta bastante menos de los 100 C. Como se ve es una franja prácticamente despreciable del rango de temperaturas considerado, es decir el rango de temperaturas donde se desarrolla la vida humana es de unos 200 C, in extremis, mientras que en el universo se dan temperaturas que varían en el orden de los millones de grados.
De esta manera se hace difícil imaginar una comunicación con una forma de vida que este vibrando a unos 500.000 C. ¿Qué tal una charla con una bola de fuego viva e inteligente que se encuentre muy cómoda a su temperatura normal de fusión del acero de unos 1.400 C?

b. La frecuencia;
Los tiempos para las actividades humanas están regidos por las frecuencias de los fenómenos más comunes en la tierra, así cada 24 horas completamos un ciclo de luz-oscuridad, la duración de las actividades humanas están en proporción a esa duración, trabajamos 1/3 de ese tiempo, unas ocho horas, dormimos 1/3 y el restante tercio los dedicamos a otras actividades (usualmente).
De igual manera la velocidad con que procesamos información esta con relación a la frecuencia de los fenómenos naturales que tomamos como parámetros para el tiempo, así la lectura de una hoja de un libro nos toma un par de minutos, comprender lo que se expresa verbalmente en una conversación dura menos de un segundo.
En el universo la frecuencia de rotación de los mundos (entiéndase planetas) es tal, que varia de unos pocos días a cientos y aun miles de años, podemos imaginar seres que emitan un pensamiento cada cien años, así cuando estos seres quisieran saludarnos podría ser algo parecido a lo siguiente; HOLA…….cien años……TERRÍCOLAS……cien años….. VENIMOS…..cien años……EN PAZ.
Podríamos encontrarnos con seres que en un milisegundo nos transmitan tantos datos que ni aun en cientos o miles de años logremos procesarlos totalmente.
Definitivamente la frecuencia se traduce en un problema de comunicación, aquel que haya estudiado con un compañero cuya velocidad de aprendizaje es diferente a la suya propia sabe de que hablo.

c. La composición química;
La base de la vida en nuestro planeta como sabemos es la química del carbono, este elemento es solo uno de los cientos que se conocen, estamos familiarizados con los seres así y tendemos a pensar que para que haya vida “naturalmente” la química deberá ser la misma de la de nuestra especie, esto es una muestra mas de nuestra infantil tendencia a creernos especiales, no hay razón evidente por la cual esto deba ser necesariamente así.
De este modo algunos seres podrían tener como base, digamos el azufre, el silicio, el metano o, (aunque más difícil) el plomo (sospecho que algunos humanos están conformados con esta base), además de las radicales diferencias que ello implica, que ni logro imaginar, permítanme esta jocosa trivialidad, el olor que despidan (sobre todo los de base azufre) quizás haga imposible la comunicación.

d. El tamaño;
Esto, tal vez, sea menos problema pero al pensar en una comunicación con los gigantescos seres gaseosos jovianos, como los descriptos por Arthur Clarke en alguno de sus libros, se me hace difícil imaginar como sería esto posible.

Conclusión
Nadie desearía tanto como yo descubrir que nuestro universo se encuentra poblado de seres inteligentes y benévolos.
Cualquier descubrimiento en ese sentido, aún la más pequeña muestra de algún organismo unicelular extraterrestre que contenga un soplo de vida, sería una noticia sensacional que elevaría enormemente las probabilidades a que hemos hecho referencia.
Sin embargo, hasta este momento de la historia ello no ha ocurrido, esto no significa mayor cosa considerando el pequeñísimo lapso de búsqueda con relación a la edad total del universo de unos quince mil millones de años. De todas maneras la vida, en cuanto a polvo de estrellas que ha cobrado conciencia de sí mismo, es algo absolutamente fascinante y, además, considerando solo nuestra vecindad planetaria, algo único y excluyente de nuestro planeta, por ello muy valioso, y nuestra inteligencia, que nos ha llevado a la razón, una maravillosa expresión del universo.

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(*) La Ecuación de Drake,N=R x fp x ne x fl x fi x fc x L donde:

 N representa aquí el número de civilizaciones que podrían comunicarse en nuestra galaxia, la Vía Láctea.
Este número depende de varios factores.
· R es el ritmo de formación de estrellas “adecuadas” en la galaxia (estrellas por año).
· fp es la fracción de estrellas que tienen planetas en su órbita.
· ne es el número de esos planetas en el interior de la ecosfera de la estrella (se trata del espacio que la rodea, y que está en condiciones de albergar alguna clase de forma de vida. Demasiado cerca es demasiado caliente; demasiado lejos es demasiado frío.)
· fl es la fracción de esos planetas dentro de la ecosfera en los que la vida se ha desarrollado.
· fi es la fracción de esos planetas en los que la vida inteligente se ha desarrollado.
· fc es la fracción de esos planetas donde la vida inteligente ha desarrollado una tecnología e intenta comunicarse.
· es el lapso que una civilización inteligente y comunicativa puede existir (años).

(**) Una hipótesis científica es una formulación aún no bien sustentada en pruebas empíricas, a diferencia de las teorías científicas que son como una formulación que relaciona hechos en una forma muy sólida y consistente.

(***).Véase, sin embargo, La conexión cósmica,(editorial Plaza y Janés Pag175-177) donde el astrónomo Carl Sagan nos da un delicioso relato de una insinuación sexual que le hace un delfín.

 

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