“Enfrentar a los charlatanes es una obligación de toda persona racional”

“Enfrentar a los charlatanes es una obligación de toda persona racional”

Según el profesor José Antonio López Cerezo, catedrático de filosofía de la ciencia y lógica de la Universidad de Oviedo, España, toda persona racional tiene la obligación de enfrentar a los pseudocientíficos y demás charlatanes. López Cerezo también indicó que la racionalidad enriquece la vida humana. Abogó por la divulgación de las ciencias humanas.

El filósofo estuvo unos días en Asunción para impartir clases, charlas y conferencias dentro del marco de la cátedra Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS) organizada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Conacyt, con el apoyo de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

López Cerezo es coordinador de la Red temática de CTS de la OEI y coordinador de investigación de la Unidad de Cultura Científica del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) de Madrid. Tiene diversas publicaciones científicas, monografías y libros.

Aprovechamos para conversar extensamente con él sobre diversos temas. Aquí, un extracto de la entrevista, donde hace hincapié en la figura del divulgador.

A comienzos de mes, tanto la comunidad científica y escéptica de España y de otros puntos de Iberoamérica se solidarizaron con el bioquímico y divulgador José Miguel Mulet, quien fuera maltratado por la periodista española Mercedes Milá en un debate televisivo donde refutó la idea de la “Enzima prodigiosa”, pseudociencia de Hiromi Shinya.

-El caso de Miguel Mulet despertó una cierta campaña en contra de las pseudociencias y las supercherías más difundidas en nuestros países. Si bien es cierto que el divulgador debe hablar, informar o educar sobre ciencia, algunas veces le toca desmitificar y discutir con los embusteros de la ciencia. ¿Debe el divulgador o el científico enfrentarse a los charlatanes?

-Enfrentarse a los charlatanes es una obligación. Conozco a Mulet y tengo una muy buena opinión suya y de su trabajo. No solamente los científicos deben responder a los charlatanes, sino cualquier persona racional. Hay que combatir este irracionalismo que se promueve mucho últimamente. Hay que atacar la astrología, la numerología, las pulseras magnéticas que curan y todo lo que perjudica a la ciudadanía.

-¿Por qué?
-Porque contaminan las mentes y empobrece nuestras vidas. La racionalidad es lo que más enriquece a la vida, a todo ser humano.

-Es por eso que precisamos divulgación científica rigurosa.
-Exacto. Y el con respecto a los divulgadores, mientras más seamos, mejor. Pero no debemos olvidar que las ciencias no terminan en la física, la química o la biología.

-¿Hay que divulgar las ciencias humanas?
-Sí. Es fundamental. Divulgar historia, filosofía, lengua, etc. Pero, además de defender a las humanidades, cada vez deberíamos forjar más puentes entre las diferentes ciencias. Hay universidades que en sus carreras de ingenierías, por ejemplo, destinan un 30% de las materias a las ciencias humanas. Esto pasa en Estados Unidos. Se enseña, por ejemplo, historia de la ingeniería o ética.

Trappist-1, un sistema sin mitos y mucha ciencia

Trappist-1, un sistema sin mitos y mucha ciencia

 

Por Eduardo Quintana

No se descubrió vida extraterrestre, ni indicios de agua ni algo sobrenatural. Es algo más alucinante que eso: el método científico aplicado una vez más a la ciencia planetaria. El descubrimiento de los siete exoplanetas alrededor de la Enana Roja Trappist-1 representa un gran avance en la astronomía moderna, así como también desafíos teóricos y tecnológicos que nos ayuden a comprender más nuestro Universo.

Antes de su charla del sábado y como antesala al eclipse parcial de Sol, conversamos un rato con Félix Piriyú sobre mitos y verdades en torno al sistema de Trappist-1, a casi 40 al de distancia y con una investigación que impone un nuevo hito en la reciente historia de la ciencia espacial. Félix es un miembro de APRA aficionado a la astronomía. Fue secretario del Centro de Difusión e Investigación Astronómica, Cedia.

-¿El hallazgo de Trappist-1 representa algo inédito en la astronomía moderna? Es la primera vez que se descubren varios planetas con masas similares a la de la Tierra en un mismo sistema.

-Sí, es la primera vez que se detectan 3 exoplanetas en la Zona Habitable de una estrella. Hay que tener especial cuidado al usar la expresión “similares a la Tierra”, ya que los datos que tenemos de estos exos son su velocidad de traslación de lo cual se deduce su masa, pero no sabemos nada de su atmósfera, temperatura o si tienen o no tienen agua.

Por la proximidad a su estrella también podría ser que están anclados gravitacionalmente y siempre muestren una sola cara a su Sol, lo que implicaría un clima muy distinto al que conocemos en la Tierra.

-Sin embargo, ¿puede este estudio internacional afirmarnos que los planetas rocosos similares a la Tierra podrían ser comunes en otras partes del Universo?

-A medida que los instrumentos de observación mejoren, sabremos qué porcentaje de los exos que descubramos son rocosos y así podríamos afirmar si los planetas similares a la Tierra son comunes. Hay que tener en cuenta que solo podemos detectar exos en nuestra galaxia y solo lo podemos hacer en un radio muy reducido, por lo tanto dar una respuesta a dicha pregunta tardará un poco más.

-¿Es inusual tener a una Enana Roja con un sistema de planetas rocosos? ¿Qué características tienen las enanas rojas?

-Esta pregunta guarda mucha relación con la respuesta anterior. Todavía faltan datos estadísticos para saber si es una característica usual en este tipo de estrellas. La estrella más cercana al Sol es una Enana Roja, al parecer son el tipo de estrellas más numerosas en la Vía Láctea. Las Enanas Rojas son estrellas pequeñas, tienen menos de la mitad de la masa del Sol, emiten muy poca luz, apenas alcanzan el 10% del brillo de nuestra estrella. Otra característica interesante es que pueden “vivir” muchísimo tiempo, tanto más que lo que se estima tiene de edad nuestro Universo.

-El método de detección de estas 7 exotierras fue de nuevo por tránsito, es decir, no miramos directamente los planetas. ¿El nivel de precisión es muy alto? 

-El método del tránsito es muy usado, consiste en observar la variación de brillo de una determinada estrella, cuando un exoplaneta se interpone entre nuestra línea de visión y la estrella, el brillo disminuye, la periodicidad de este suceso nos dice el periodo del exo y luego con otros datos se arman los modelos para describir el tipo de exoplaneta en cuestión. La precisión de estos datos es lo que nos indica su nivel de certeza, en algunos casos se han hecho anuncios de exos que luego fueron descartados al mejorar las observaciones.

-Se usaron al menos ocho telescopios terrestres y dos espaciales en este descubrimiento, ¿sigue marcando la diferencia observar desde nuestro planeta que fuera de él?

-La ventaja de observar desde el espacio es que se elimina el efecto negativo que tiene la atmósfera terrestre sobre las imágenes astronómicas; la desventaja es que los telescopios espaciales no pueden ser de gran tamaño porque el peso dificulta ponerlos en órbita. El Telescopio Espacial Hubble tiene un espejo de 2,4 metros, en cambio en tierra tenemos telescopios de 10 metros de diámetro.

Mientras más grande el espejo, mejores observaciones se pueden hacer. Para el caso de la detección por tránsito lo que se mide es la luz, así que para estos casos relacionados a la detección de exos no hay mucha diferencia en el tipo de telescopio que se está usando.

Trappist-1

-Los siete exoplanetas presentarían características similares, ¿por qué debemos estudiar sus atmosféras? ¿Cómo lo haremos?

-La atmósfera nos cuenta un poco de la historia del planeta y nos permite teorizar sobre las condiciones de la superficie, tenemos el caso del planeta Venus que está cubierto de una densa atmósfera la cual atrapa el calor del Sol, esto eleva la temperatura ambiente en el rango de los 500 grados.

Estudiar la atmósfera de un exo es muy complicado, primeramente, solo podríamos estudiar la atmósfera de los exos que podemos ver, en esos casos la luz que viene de la estrella atraviesa la atmósfera del exoplaneta y los fotones que llegan hasta nuestros instrumentos nos cuentan cómo está constituida dicha atmósfera.

Estos 7 exos fueron detectados por el método del tránsito, así que ni siquiera los podemos ver, solo sabemos que están ahí porque eclipsan la luz de su estrella madre. En estos casos solo se pueden teorizar modelos de atmósferas, nada más que eso.

-Tres de los siete planetas se encuentran en la zona de habitabilidad de su estrella. Que sean potencialmente habitables no significa que cuenten con vida. Si no que es un indicador. Además de agua, ¿qué otros elementos nos hacen suponer que pudiera haber vida en esas exotierras?

-Es así, lo de habitables es principalmente por la característica de que podrían tener agua en estado líquido, hay que tener en cuenta también otras cosas, por ejemplo las Enanas Rojas emiten regularmente fulguraciones, tormentas solares que podrían pegar de lleno en dichos exos matando cualquier cosa que se parezca a la vida que conocemos. También está el hecho del anclaje gravitacional que ya mencionamos, esto podría dificultar las chances para el desarrollo de la vida. Son muchas las variables que hay que tomar en cuenta para decir si tal o cual exo podría ser habitable.

Para que se desarrolle vida se necesita agua, otro ingrediente necesario es la energía. En el caso de la Tierra está el Sol o los sitios donde aflora el calor interno de la Tierra; este calor puede sostener vida como el caso de las fumarolas submarinas. Si hay alguna forma de energía aprovechable y si hay agua, entonces es probable que se desarrolle la vida, hasta ahora lo que sabemos de estos exos es que hay una muy alta probabilidad de que estén ahí, orbitando su estrella, no tenemos evidencia de nada más.

-Se encuentra a casi 40 años luz (al) de distancia, ¿de igual manera podemos estudiar a Trappist-1? ¿Con qué tipo de tecnologías?

-Como hay varias estrellas parecidas a Trappist-1 y conocemos el ciclo de vida de las estrellas, podemos inferir mediante modelos cuales son las condiciones para este tipo de sistemas, no podemos hacer observación directa de los exos, pero sí podemos observar la estrella, ya sea con telescopios espaciales o conjuntos de telescopios terrestres. Por el espectro de la luz sabemos qué tipo de elementos tiene y su temperatura, podemos medir también la frecuencia con que se producen tormentas solares y qué tan potente son, todo eso puede ser estudiado con tecnologías actuales.

Usando el método tradicional de propulsión llegar a la estrella más cercana al Sol nos tomaría 30.000 años, esta estrella es Próxima Centauri y está a 4 al, llegar a Trappist-1 por lo tanto implicaría cuadruplicar esos 30.000 años. Sin duda el “Viaje a las Estrellas” aún está lejos de nuestras posibilidades.

-¿Por qué es importante estudiar hoy en día a los exoplanetas? ¿Por qué la astronomía moderna se ocupa mucho de ellos?

-Porque es ciencia de primera línea, el desarrollo de tecnología para poder detectarlos implica complejos componentes y métodos de análisis especializados.

La astronomía planetaria es una disciplina que se está desarrollando, se está encargando de buscar planetas y planetas enanos en nuestro Sistema Solar, así como exoplanetas en otras estrellas, por lo tanto tiene mucho empuje. Buscar otros mundos ya sea por el afán de conocimiento o como un posible destino futuro para la humanidad también es una razón valedera para ocuparnos de los exoplanetas.

-Hasta el momento no tenemos evidencia de la existencia de otros seres vivos fuera de la Tierra y de la ISS, ¿busca la ciencia vida extraterrestre (ET) y vida ET inteligente?

-Hasta el presente no hay una sola evidencia de vida fuera de la Tierra. Dentro del Sistema Solar hay candidatos que podrían albergar vida, uno de los candidatos principales es la luna de Saturno llamada Encelado, sabemos que tiene un mar interior, conocemos su PH inclusive. Otros candidatos son Marte y la luna de Júpiter conocida como Europa. De entre todos estos candidatos creo que será Marte el que primero podremos confirmar o descartar como huésped para la vida fuera de la Tierra.

En cuanto a los ET inteligentes el proyecto SETI es el único proyecto científico que trata de encontrar algún tipo de señal proveniente de una civilización extraterrestre, rastrea el espacio captando ondas electromagnéticas para luego analizarlas.

Llevan décadas escuchando sin detectar absolutamente nada, por lo tanto podemos decir que actualmente tampoco tenemos ninguna evidencia de que existan civilizaciones extraterrestres que emitan señales de radio.

-A la par de la difusión de estas noticias, se difundan otras pseudocientíficas, que vinculan esto a cuestiones sobrenaturales o alienígenas, ¿cómo hacer para evitar tanta desinformación al respecto?

-Las personas o los grupos que se dedican a la divulgación de la ciencia podrían hacer algo positivo en este aspecto, siempre y cuando encuentren el espacio y la forma de llegar a la gente. Se podría también incentivar a las personas a que lean sitios especializados en noticias científicas, sitios de divulgación. Así, cuando leen o escuchan afirmaciones pseudocientíficas podrían acudir a estos sitios especializados y obtener información veraz. A mi criterio, la divulgación de la ciencia es lo mejor que se puede hacer para luchar contra las pseudociencias.

PLUS ASTRONÓMICO

Eclipse del domingo
Este domingo, uno de los eventos principales de la astronomía y al alcance de casi todos es el eclipse parcial de Sol que se podrá ver desde nuestro país. Félix asistirá al evento de la organización EntroPy, que hará la observación desde el Cerro Hu, en Paraguarí. Piriyú hablará sobre las órbitas de la Tierra y la Luna, la inclinación de los ejes de rotación con respecto a los planos orbitales, y explicará los ciclos de eclipses llamados Saros.

Recomendaciones para la observación:

  • El Sol puede dañar permanentemente la visión o producir ceguera. Nunca mirarlo directamente y sin protección
  • El material más económico para una observación segura es el vidrio para casco de soldador número 14 (se consigue en ferreterías).
  • Lo recomendable sería mirar a nuestra estrella con protector por 10 o 15 segundos y luego descansar la visión.
  • El eclipse no es un fenómeno sobrenatural, está bien medido y estudiado.

No deben usar estos materiales para observar el Sol:

  • Lentes de sol, ya sean originales o no
  • Películas de fotografías veladas o negativos
  • Placas de rayos X.
  • CDs
  • Binoculares o Telescopios
  • Filtros solares del eclipse del 94
  • Vidrios ennegrecidos o polarizados
Investigación original en la revista Nature.
Richard Dawkins y una “supernova en la oscuridad”

Richard Dawkins y una “supernova en la oscuridad”

Una luz fugaz en la oscuridad

Por: Ariel Insaurralde Alviso, bioquímico y Coordinador de Investigaciones en la DGICT-Universidad Nacional de Asunción. [email protected]

Particularmente considero a Richard Dawkins como el más importante escritor de divulgación científica de nuestros días. Su último libro, “Una luz fugaz en la oscuridadRecuerdos de una vida dedicada a la ciencia” (TusQuets, 2016), es una magnífica obra, que paradójicamente al título, es una verdadera “Supernova Científica”, sobre todo para los que amamos la ciencia y el conocimiento desde su esencia escéptica y racionalista.

Lejos de presentarnos exclusivamente un libro de ricas memorias de la comunidad científica, Dawkins repasa y actualiza conceptos fundamentales expuestos de sus grandes best sellers (Del “Gen Egoísta” al “Espejismo de Dios”), así como clarifica términos e ideas novedosas y las profundiza con detalles sumamente interesantes.

El Profesor Dawkins posee el “don divino” (valga la ironía) de trasladar ideas, hipótesis y conceptos complejos, de manera simple y efectiva, generando una fácil comprensión de parte del lector. Al mismo tiempo, destaca acontecimientos “cuasi caseros” ocurridos en eventos científicos, encuentros con celebridades del mundo de la ciencia y mediáticas (encabezado por Lalla, su tercera esposa), así como hechos muy curiosos como cuando menciona que él, Steve Pinker, Jim Watson y Craig Venter, tienen sus genomas enteramente secuenciados.

Avanzando en el apasionante contenido de la obra, el profesor remarca conceptos y los expone de manera didáctica; se explaya en temas como, la evolución del lenguaje y su transformación crítica, para que alcancemos el progreso evolutivo que vivimos hoy día; resume el casi inefable concepto de “evolución de la evolucionalidad”,  así como la importancia de los “Genes espejo” en la simetría corporal.

Un apartado especial tiene el repaso y la actualización de los famosas “Biomorfos” o “bioformas”, basados en selección artifical y en el que Dawkins divaga en la hipotética evolución de infinitas y bellas formas, basadas en un programa creado por él mismo (introducidas en su maravillosa obra “El Relojero Ciego”).

La evolución no sólo es parte del “ADN conceptual” de Dawkins, también es un hecho en la evolución de sus conceptos e hipótesis, así nos presenta la evolución de sus “Biomorfos”, a partir del trabajo realizado sobre “Antromorfos”.

Un punto importante es la validación de conceptos, en este caso el autor, reafirma los conceptos plasmados en “El Gen Egoísta” de 1976, basado en conceptos como la duplicación génica. Por otro lado, se ahonda en el “Gen Cooperativo” y su importancia fuera del acervo genético, para desarrollar el concepto de “Cooperador Egoísta”.

Explicando y reforzando la ubicuidad de la “Evolución Universal”, profundiza los términos de Embriología epigenética (tipo papiroflexica) y Embriología preformacional (tipo impresora 3D), a fin de desarrollar el concepto de Selección Natural Darwiniana y otras formas hipotéticas de evolución en en otros mundos u otros sistemas.

Refrescándonos la memoria, Dawkins hurga en el nuevo replicador, en la unidad que permite lo que llamamos “Evolución Cultural”, al tan controvertido “meme” y desarrolla el hiperconcepto de “Memeplex”.

En síntesis, Dawkins un académico y un científico con todas las letras, desnuda su “espiritualidad científica” en esta obra preciosa y didáctica, se muestra como es, no sólo menciona sus éxitos, sus aciertos y se vanagloria, sino que el gran científico revela sus miedos, sus errores en toda una vida dedicada a la ciencia y en la búsqueda permanente de la verdad.

“Los escépticos paraguayos cuestionan todo”

“Los escépticos paraguayos cuestionan todo”

Según el presidente de APRA, Ricardo Montanía, los escépticos paraguayos cuestionan todo y no aceptan liderazgos fuertes. Sin embargo, sostiene, que aunque la individualidad es una característica de los librepensadores, el trabajo en conjunto a favor de la razón y el escepticismo ayudaron a visibilizar a los compatriotas que no siguen religiones, deidades ni pseudociencias.

Por Eduardo Quintana
@edquintana

En el año 2006, cuando comenzó a popularizarse el Nuevo Ateísmo, en el mundo anglosajón, con los Cuatro No Jinetes del Apocalipsis, en Asunción se reunían tres amigos para encausar un movimiento atípico en una sociedad históricamente conservadora: una organización atea, racionalista y escéptica. Meses después de los primeros encuentros, nacía la Asociación Paraguaya Racionalista, APRA. En el 2007 aceptó a sus primeros miembros.

Históricamente, según el historiador y aprano Claudio Fuentes, a inicios del siglo XX, hubo en Paraguay un medio de prensa librepensador, que defendía principios racionalistas. El periódico se llamaba “La Voz del siglo” y estaba dirigido por Ramona Ferreira. El diario el Porvenir también asumía posiciones escépticas y críticas. El debate del pensamiento estuvo muy presente en conferencias o discusiones que se tenían tanto en la academia como en los medios de prensa de la época.

Hasta 1992, Paraguay fue un Estado católico y el presidente de la República tenía la obligación de pertenecer a la religión oficial. Es en esta apertura democrática que los ateos, agnósticos o no religiosos comenzaron a visualizarse más, pero recién en el siglo XXI se llegó al movimiento organizado.

Según un estudio de 2010 del Centro de Investigaciones Pew, de Estados Unidos, el 1,1% de la población paraguaya era no religiosa, alrededor de 70.000 personas y que esa tendencia se mantendría por lo menos por cuatro décadas más. El único estudio a nivel local es una encuesta realizada por el diario La Nación, que sitúa a los ateos y agnósticos de Asunción y Central en el 4% de la población de capital y área metropolitana.

El estudio de Pew asegura que la tendencia del 1,1% de no religiosos en Paraguay se mantendrá.

El estudio de Pew asegura que la tendencia del 1,1% de no religiosos en Paraguay se mantendrá.

APRA llegó a tener más de 100 miembros hace algunos años, incluso contó con escépticos de otros países americanos. Actualmente, los miembros activos de la asociación suman 30 personas. Los dos miembros honoríficos de la organización son el filósofo y científico Mario Bunge y el científico y pensador Antonio Cubilla.

En este extensa entrevista realizada hace unos meses al ingeniero Ricardo Montanía, que ya tuvo la presidencia en otras oportunidades, se resaltan los orígenes de la agrupación racionalista y las ideas que defiende. Incluso, hace una caracterización de los escépticos locales.

-¿Es válida la encuesta que publicó La Nación años atrás sobre que el 4% de los asuncenos y centralinos son ateos o agnósticos?

-No tengo motivos para dudar que sea consistente con la realidad, hay numerosos estudios que apuntan en esa dirección al señalar que los países menos desarrollados y pobres tienen un alto nivel de religiosidad. En efecto, el Paraguay presenta los caracteres de país pobre, con indicadores de desarrollo social paupérrimos y todos los inconvenientes del subdesarrollo que son usuales en los países con mayor índice de religiosidad.

Los países más desarrollados tienen altos porcentajes de ateísmo, como puede comprobar cualquiera que desee hacerlo. Si el Paraguay tuviera un alto porcentaje de ateos, con el nivel pobrísimo de desarrollo que tiene sería una verdadera anomalía estadística.

-¿Cómo un ciudadano paraguayo se hace ateo?

-Decir que se “convierte” al ateísmo da la impresión de que el ateísmo es otra adscripción religiosa, y no es así. En países como el nuestro el ateísmo es el resultado de un proceso lento y sistemático de incorporación del conocimiento científico a nuestras vidas, de suerte tal que se hace posible comprender que el universo no requiere de una explicación metafísica o sobrenatural.

Encontrar un paraguayo ateo es altamente improbable, tal y como se refleja en los estudios antes mencionados, es porque el método por el cual las creencias religiosas se perpetúan en el tiempo está plenamente vigente en nuestro país.
Si miramos a los católicos que son absoluta mayoría vemos que operan sobre los niños, ellos son bautizados a tierna edad y en la ceremonia se encomienda, literalmente. a un ejército de personas, velar porque la fe de sus ancestros le sea inculcada.

Todo lo que ve y oye tanto en el colegio, la calle o su casa en ese sentido son manifestaciones teístas y crece con el convencimiento de que la fe es una gran virtud y no el vicio del carácter como en realidad es.

Entonces al llegar a cierta edad, de no mediar circunstancias muy especiales, el joven es ya un teísta cuyas capacidades críticas están convenientemente atenuadas o apagadas y es presa fácil de todo tipo de supercherías religiosas o no.

Los ateos paraguayos que conozco, y conozco a muchos, lo son porque lograron pasar indemnes por ese mecanismo perverso o porque tenían un amor especial por el conocimiento que los llevaron a desapegarse de los dogmas tan eficientemente inculcados y con la lectura y el apego a la ciencia lograron darse cuenta que la visión teísta del Universo es, sin dudas, falsa y sin sustento racional y que la única posición razonable de un ciudadano libre e informado del siglo 21 es la del ateísmo.

-¿Cómo se puede saber el número de no creyentes que hay hoy en Paraguay? Pew apunta al 1,1% de la población.

-Es difícil definir con claridad esa cuestión, ocurre que es muy escaso el número de personas que tenga una posición “ortodoxa” en cuanto a sus creencias, es escaso el número de personas que crea, por ejemplo que la hostia consagrada sea el cuerpo de un carpintero judío que murió hace dos milenios, como exige el dogma Católico.

Sostengo que la mayoría de creyentes en este país es gente que cree que hay “algo” superior allá arriba y que relacionan de alguna manera indefinida con Jesucristo o alguna de sus variantes.

-Pero también hay variantes entre los ateos…

-Aún los ateos menos crédulos o dados a las fantasías, tienen enormes dificultades para tener una visión totalmente materialista del Universo, como es la del ateísmo de nuestros días. Se trata de un problema de falta de conocimiento de los últimos avances científicos en cosmología que nos muestran que lo más probable es un Universo totalmente natural, que no necesita de un ser transcendente que lo rija ni de un creador omnipotente que le haya dado origen.

Si la pregunta será tal que “no creyente” significa una visión totalmente naturalista del Universo, como la que APRA propugna, sin dudas que el resultado será de muy pocos ateos o agnósticos, en concordancia con la catástrofe educativa en que nuestro país se debate.

-APRA cumple su primera década de existencia, ¿por qué aparece recién en el siglo XXI una asociación escéptica en el país?

-El tipo de asociación escéptica que APRA pretende ser llega a nuestro país con unos treinta años de retraso, los escépticos existieron siempre, desde los griegos, pasando por aquel gran crítico de la religión y el estado Jean Meslier y los de la Ilustración, pero hablamos ahora de organizaciones escépticas racionalistas que pretenden someter a todo tipo de cosas al rigor del análisis escéptico racionalista, es decir exigiendo para todas las cuestiones del devenir humano una justificación adecuada racionalmente acerca de su grado de verdad.

Es de suponer que para un país, muy conservador como el Paraguay, tan poco dado a aceptar cuestionamientos frontales como es propio de este tipo de organizaciones, la aparición de una organización como APRA sea tardía y su supervivencia incierta. El hecho que aún persista un núcleo importante de racionalistas dispuestos a llevar adelante la organización es muy significativo y permite suponer que es posible su continuidad.

-¿Fue difícil organizar y representar a los ateos y escépticos paraguayos?

-Es muy difícil la organización y el desarrollo de este tipo de asociación por las propias características de las personas que adhieren a las ideas que le son propias, en su mayoría gente muy poco dada a aceptar liderazgos fuertes, cuestionadoras de absolutamente todo, o que son ellas mismas líderes en su campo.

Entonces es difícil y hasta repulsivo para esta clase de gente actuar en forma colectiva, pues la individualidad es el sello que los caracteriza.

Apostasía colectiva, en diciembre de 2010, frente a la Catedral de Asunción.

Apostasía colectiva, en diciembre de 2010, frente a la Catedral de Asunción.


Sin embargo también son gente razonable y si hay un hecho que hemos constatado con claridad acerca de estas cuestiones es que la acción individual en pro de la racionalidad y el escepticismo, aunque loable y en ocasiones destacada, tiende a perderse y ser poco fructífera.

En otras palabras, quienes integramos APRA, llegamos al convencimiento de que si queremos influir en la sociedad de manera efectiva, no tenemos otra sino renunciando en parte al individualismo que nos caracteriza como personas y actuando en forma conjunta y organizada.

-¿Cuáles son las ideas generales que defiende la Asociación?

-APRA defiende la idea que la razón es la que debe primar en la resolución de los problemas humanos, esto es, decimos que la ciencia es el mejor método para conocer el mundo y el parámetro que se debe utilizar para guiar nuestra moralidad, que no existen autoridades o “vacas sagradas” o “libros sagrados” que deban ser seguidos irreflexiva y acríticamente.

Ese es el principal aspecto que la hace tan corrosiva para las ortodoxias, en APRA sostenemos que todas las creencias, opiniones e ideas pueden y deben ser sometidas al escrutinio escéptico para ser aceptadas. Y como sabemos, una conocida y muy querida tradición de los creyentes es la de pretender que su cuerpo de creencias dogmáticas sea apartada de la mesa de análisis, “de eso no se discute”, porque son cuestiones “sagradas” y la ira divina caerá sobre quienes osen someter al análisis de la razón a esos temas

-También se combaten las pseudociencias.

-Además de lo anterior, APRA pretende luchar contra el abuso de la credulidad pública, es decir contra los comerciantes de la ignorancia que tienen por víctimas a los que creen en sinrazones científicamente conocidas como falaces, tales como la astrología, la quiromancia, las medicinas alternativas, el psicoanálisis, la programación Neurolingüística y un enorme y preocupante número de etcéteras.

Otro aspecto importante es el que algunos autores escépticos mencionan en el sentido de ser “los caballeros andantes de la ciencia”, expresión que es importante aclarar. Los escépticos no somos necesariamente científicos, pero buscamos defender a la ciencia de los ataques del oscurantismo. Se debe a que ni el Estado, ni la universidad y ni aún los propios científicos se han mostrado aptos o interesados en defender a la ciencia del ataque constante a que es sometida. El movimiento escéptico racionalista mundial es el que levanta la voz en defensa de la ciencia.

-En Paraguay, la palabra “ateo” estuvo asociada en la dictadura stronista a apátrida, comunismo, homosexualidad, ¿se tiene este preconcepto en plena democracia en el país?

-Quizás a la palabra “ateo” ya no se la relacione con los términos mencionados, pero el prejuicio de que el ateo pueda encarnar una suerte de inmoralidad, aquello de que sin Dios todo está permitido, sigue presente. Asegurar que no se cree en un ser supremo y que no se tiene fe en un ser que crea e interviene en el Universo, sigue convirtiendo en sospechosa a la gente.

También se relacionaba al comunismo con el ateísmo dogmático propio de la doctrina materialista de la ideología Marxista, cosa que es radicalmente diferente del ateísmo racional que propugnamos.

Sin embargo, más allá de algunas escaramuzas absolutamente intrascendentes, no veo que eso sea un problema en el Paraguay de hoy día, al menos no en la escala en que lo era durante la dictadura.

-¿Qué hizo APRA en estos años de existencia?

-Pienso que, en ciertos ámbitos capitalinos sobre todo, logró instalar la idea de que el ateísmo no se trata de una suerte de satanismo misterioso en el que sus miembros se dedican a devorar infantes, sino de gente que pasando por las mismas circunstancias que los demás paraguayos, pretendemos una sociedad más racional.

Originalmente hemos surgido como intento de dar una visión racional de las cosas, y con nuestro programa de radio y nuestra participación en la prensa, oral, escrita y televisiva, a más de las redes sociales, hoy día los ateos y escépticos ya no son la “rara avis” de otros tiempos sino que somos “parte del paisaje” aceptado.

La tarea por delante es ciclópea, apenas hemos comenzado.

-¿Se sienten discriminados, insultados o dejados de lado los no creyentes la el Paraguay de hoy?

-Solo puedo responder por mí mismo y por la opinión mayoritaria de mis amigos de APRA, y la respuesta es que no, no sentimos tal circunstancia. Más allá de ciertas manifestaciones de inquietud y rechazo totalmente comprensibles, no tenemos ese problema.

-En 2010 APRA fue una de las impulsoras a nivel de América Latina de la campaña de Apostasía Colectiva, ¿por qué decide la gente salir de la Iglesia católica?

-La Iglesia católica es víctima de sus contradicciones internas y de su falta de liderazgo acorde a este tiempo, la aparición del papa Francisco ha sido una excelente medida proselitista que ya ha comenzado a dar resultados para revertir esa situación.

En nuestro país los obispos son tan pusilánimes que ni siquiera son capaces de reconocer que existimos y que queremos dejar de figurar como miembros de esa Iglesia como efectivamente ocurre en contra de nuestra voluntad.

Jamás se han dignado responder a nuestras solicitudes, en las cuales aclarábamos que apostatábamos de las creencias cristiano católicas y han pasado seis años desde entonces sin merecer una letra de respuesta, ¿no le importa a la “madre iglesia” que algunos de sus miembros tengan esta posición? ¿Tanto como para ni siquiera dar cuenta de haberse enterado de esto?

-¿Crecerá el número de ateos o agnósticos en Paraguay en los próximos años?

-Todo dependerá de la mejora o el empeoramiento de la educación en el país. Un país lleno de brutos ignaros no puede apreciar el conocimiento y será victima de la ignorancia que lo aplastará, muchos curas, pastores y políticos de todos los colores están ávidos por que se dé ese escenario.

En realidad se trata de la disyuntiva que se plantea a nivel mundial, o avanzamos hacia una sociedad con más ciencia y que promueva la mejora de la vida del ser humano o nos sumimos en la oscuridad que más de una vez ensombreció por largas centurias el devenir humano. Depende de todos nosotros como se resolverá esta cuestión.

 

La Ciencia que lee la Mente

La Ciencia que lee la Mente

Por: Mónica Salomone, de EL PAIS, España.

LOS NEURÓLOGOS DETECTAN EN EL CEREBRO LA `FIRMA` DE LA IDEOLOGÍA Y DE LA ESPIRITUALIDAD

espiriualidad-cerebro

Déjame ver tu cerebro… y te diré quién eres. Te diré, en concreto, a quién votas; si eres sincero o mentiroso; o si, como Enrique Iglesias, eres capaz de tener una experiencia religiosa. Y si además de ver tu cerebro me dejas tocarlo, podré inducirte desde un orgasmo a un viaje astral. Cantantes y metáforas aparte, los propios neurocientíficos advierten de que conviene tomarse en serio las posibles consecuencias derivadas del hecho de que empiezan a investigarse en el cerebro las bases biológicas, elhardware, de cuestiones tan íntimas y en apariencia intangibles como la ideología o la personalidad. No en vano la neuroética es un área en auge.

Con las nuevas técnicas la intimidad empieza a emerger como un concepto borrosoLos autores de un trabajo publicado recientemente en la revista Nature Neuroscienceaseguraban haber hallado diferencias en el funcionamiento de un cerebro liberal frente a otro conservador. En pocas palabras: el primero reacciona mejor ante los cambios, mientras que el segundo es más rígido.Los investigadores hicieron electroencefalogramas a 43 hombres y mujeres diestros mientras reaccionaban ante un estímulo que solía repetirse, pero a veces cambiaba. Cuando ocurría esto último, en la gran mayoría de los sujetos que previamente se habían declarado liberales se detectaba una actividad más intensa en un área de la corteza cerebral relacionada con los conflictos, lo que sugiere “una mayor sensibilidad neurocognitiva” a los cambios, escriben David Amodio y su grupo en su artículo. Se ve, por tanto, la firma de la ideología en el cerebro.“Esta investigación demuestra que se empieza a dilucidar cómo un producto abstracto, aparentemente inefable de la mente, como la ideología, tiene su reflejo en el cerebro humano”, dice Amodio.

¿Alguien se escandaliza por esta afirmación? ¿Alguien piensa que es absurdo que pueda verse algo así en un escáner cerebral? No los neurocientíficos, desde luego. Para ellos está clarísimo, y es perfectamente esperable, que cerebros que piensan distinto, que reaccionan distinto ante un mismo estímulo, funcionen de forma diferente; medir esa diferencia es sólo cosa de tener el instrumento adecuado.“Todo, y todo es todo, está en el cerebro”, dice Alberto Ferrús, director del Instituto Cajal de Neurociencias del CSIC, en Madrid. “La sensación de estar enamorado o enfadado, la religión… todo se traduce en moléculas, en algo físico que hay en el cerebro”.En los años noventa, cuando aparecieron las primeras técnicas para estudiar el cerebro humano en vivo y en directo -en acción-, se supo que la corteza cerebral de muchos ciegos muestra diferencias apreciables respecto a la corteza de personas que ven; que el cerebro de los taxistas tiene más sitio para información espacial; o cómo actúa el cerebro de los ajedrecistas al jugar.

¿Qué hay de raro en dar un paso más y buscar la marca de la mentira o la espiritualidad? Nada de nada, dice Ferrús.Pero volvamos al trabajo sobre los cerebros políticos. En él se hacen las siguientes analogías: pensamiento menos rígido equivale a ideología liberal; pensamiento menos rígido equivale a más actividad en áreas cerebrales implicadas en afrontar conflictos; y, por tanto, más actividad en áreas cerebrales implicadas en afrontar conflictos equivale a ideología liberal.Puestos a analizar, dicen los expertos, el eslabón frágil del razonamiento no es que un estilo de pensamiento tenga su sustrato biológico, sino lo no absoluto del término liberal. En el trabajo de Nature Neuroscience la mayoría de los autodefinidos liberales votaron por John Kerry, y los conservadores por Bush. ¿Se puede sustituir eso por Zapatero versus Rajoy? Y en un país musulmán, ¿quiénes tienen el cerebro flexible y quiénes rígido? Y los liberales del Trienio Liberal en España, entre 1820 y 1823, ¿qué cerebro tenían?

Ahora bien, no hay que equivocarse: que haya un sustrato biológico no implica ni que esehardware nos ha sido transmitido genéticamente, ni que es inmutable. “Nosotros no examinamos si la orientación política se hereda, si nos viene dada de nacimiento”, explica Amodio. “El cerebro es maleable, así que incluso si nacemos con un sistema neural más sensible a información conflictiva, es posible que este sistema neural cambie con el tiempo”. Y ¿es fácil de cambiar el hardware que nos viene de fábrica? En otras palabras, ¿Qué pesa más, lo heredado o el ambiente?“Puede que esa no sea la manera correcta de formular la pregunta”, responde Amodio. “Los genes proporcionan unos mecanismos de base para la supervivencia. Pero lo bonito es que la expresión génica es muy sensible al ambiente”.

Otra posible pregunta sobre este trabajo es si los cambios sociales globales -el cambio de postura respecto a la homosexualidad, el divorcio o el trabajo femenino-, implican un cambio colectivo en el funcionamiento del cerebro. ¿Tenemos todos un cerebro más liberal? “Tal vez”, responde Amodio, para quien sin embargo la sociedad tiende ahora hacia un mayor conservadurismo -una prueba más de lo confuso de estos términos-. Pero “no está claro si estos cambios a gran escala tienen algo que ver con cambios heredables. Podrían estar más relacionados con la globalización y los cambios culturales”.

En cualquier caso, lo cierto es que a la luz de los tentáculos que está desarrollando la neurociencia la intimidad empieza a emerger -también- como un concepto de lo más borroso. Con lo que ello implica, como señala Carlos Belmonte, director del Instituto de Neurociencias de Alicante: “Los problemas éticos que plantea la capacidad de analizar la actividad del cerebro vinculada a conductas, o la capacidad de modular desde fuera esa actividad cerebral, de encender o apagar genes, la neuro-estimulación, son importantes”. Se podría llegar a descubrir cómo es el cerebro de un maltratador, por ejemplo, y entonces “¿Estaría bien tratarle para que no llegue a serlo? ¿Hasta dónde podemos llegar? Se van a plantear debates muy serios, y vamos a una velocidad espeluznante”, dice.

 

Diálogos sobre…

Diálogos sobre…

Los dos máximos sistemas del mundo ptolemáico y copernicano

Por: Galileo GalileiGalileo-ptolomeo-copernico

SAGREDO.
Me parece que ya ha sido hallado. Haced que la Tierra sea el primer móvil, es decir hacedla girar sobre sí misma en veinticuatro horas del mismo modo que todas las demás esferas de manera que, sin participar tal movimiento a ningún otro planeta o estrella, todas tendrán sus ortos, ocasos y, en definitiva, todas las demás apariencias.

SIMPLICIO. Lo importante es poderlas mover sin mil inconvenientes.

SALVIATI. Todos los inconvenientes serán eliminados a medida que los propongáis. Y lo dicho hasta aquí son sólo las razones primeras y más generales por las que parece que no resulta del todo improbable que el giro diurno sea más bien de la Tierra que de todo el resto del universo.

Yo no os las propongo como leyes inquebrantables, sino como razones que tienen alguna verosimilitud. Y puesto que comprendo perfectamente que una única experiencia o demostración concluyente que se tuviese en contra, bastaría para echar por tierra estos y otros cien mil argumentos probables, por ello no hay que detenerse aquí, sino avanzar y oír lo que responde el Sr. Simplicio, y qué posibilidades mejores o qué argumentos más firmes aduce en contra.

SIMP. Primero diré algo en general sobre todas estas cosas en su conjunto, después pasaré a lo particular. Me parece que, en general, os basáis en la mayor simplicidad y facilidad para producir los mismos efectos, cuando consideráis que respecto al modo de causarlos, tanto da mover sólo la Tierra como todo el resto del mundo excepto la Tierra, pero respecto al modo de obrar, consideráis mucho más fácil la primera posibilidad que la segunda. A lo cual yo os respondo que también a mí me parece lo mismo si yo considero mi fuerza, no ya finita, sino debilísima.

Pero respecto a la potencia [virtù] del Motor, que es infinita, no es menos fácil mover el universo que la Tierra o que una paja. Y si la potencia es infinita, ¿por qué no debe ejercerse más bien una parte grande que una pequeña? Por tanto, me parece que el argumento en general no es eficaz.

SALV. Si yo hubiese dicho alguna vez que el universo no se mueve por falta de potencia del Motor, habría errado y vuestra corrección sería oportuna. Y os concedo que a una potencia infinita le es tan fácil mover cien mil como uno. Pero lo que yo he dicho no tiene que ver con el Motor, sino sólo con los móviles, y de éstos no sólo tiene que ver con su resistencia, que indudablemente es menor en el caso de la Tierra que en el del universo, sino con los otros movimientos particulares que acabamos de considerar.

Cuando después decís que de una potencia infinita es mejor ejercer una gran parte que una pequeña, os respondo que una parte del infinito no es mayor que otra si ambas son finitas; como tampoco puede decirse que el cien mil sea una parte mayor del infinito que el dos, aunque aquél es cincuenta mil veces más grande que éste.

Y si para mover el universo se requiere una potencia finita, por más que grandísima en comparación con la que bastaría para mover sólo la Tierra, no por ello se requeriría mayor parte de la infinita, ni la que quedara ociosa sería menos infinita. De modo que el aplicar un poco más o menos de potencia, para un efecto particular, no importa nada. Además está el hecho de que la actividad de tal potencia no tiene como término y fin sólo el movimiento diurno, sino que en el mundo existen otros movimientos bien conocidos y otros muchos pueden sernos desconocidos.

Así pues, habiendo observado los móviles no dudando que la operación más breve y expedita es el mover la Tierra en lugar del universo, y pensando además en las muchas otras simplificaciones y facilidades que se consiguen con este único movimiento, un axioma de Aristóteles muy verdadero que nos enseña que Frustra fit per plura quod potest fieri per pauciora [«En vano se hace con más medios lo que puede hacerse con menos medios», un caso particular del principio general de que la naturaleza no hace nada en vano], hace que resulte más probable que el movimiento diurno sea sólo de la Tierra, que del universo excepto la Tierra. SIMP.

Al citar el axioma habéis dejado una cláusula que lo afecta todo, especialmente en el presente caso. La partícula olvidada es un aeque bene. Así pues, es necesario examinar si todo se puede satisfacer igualmente bien con uno u otro supuesto.

SALV. Si una y otra disposición resulta igualmente satisfactoria se comprenderá a partir del examen detallado de las apariencias que deben satisfacerse. Porque hasta ahora se ha razonado, y se razonará, ex hipothesi, suponiendo que respecto a la satisfacción de las apariencias ambas disposiciones son igualmente adecuadas. Además, sospecho que la partícula que decís que he descuidado, más bien la habéis añadido vos de modo superfluo.

Porque el decir «igualmente bien» es una relación que necesariamente requiere al menos dos términos, no pudiendo una cosa tener relación consigo misma y decirse, v.g., el reposo es igualmente bueno que el reposo. Porque cuando se dice «En vano se hace con más medios lo que puede hacerse con menos medios», se entiende que aquello que ha de hacerse tiene que ser lo mismo, y no dos cosas distintas.

Y porque la misma cosa no puede llamarse igualmente bien hecha que sí misma. Luego el añadido de la partícula «igualmente bien» es superflua y una relación que tiene un único término.

SAGR. Si no queremos que nos ocurra lo mismo que ayer, por favor volvamos al tema, y que el Sr. Simplicio empiece a plantear las dificultades que le parece que contradicen esta nueva disposición del mundo.

SIMP. La disposición no es nueva, al contrario es antiquísima. Y que sea verdadera lo refuta Aristóteles y sus refutaciones son éstas. «En primer lugar, si la Tierra se moviese sobre sí misma, estando en el centro, o en círculo estando fuera del centro, sería necesario que con tal movimiento se moviese violentamente, porque éste no es su movimiento natural.

Puesto que si fuese suyo, lo poseería también cada una de sus partículas, pero todas ellas se mueven hacia el centro en línea recta. Siendo, por tanto, violento y preternatural, no podría ser sempiterno.

Pero el orden del mundo es sempiterno, por tanto, etc. «En segundo lugar, parece que todos los demás móviles de movimiento circular se quedan atrás y se mueven con más de un movimiento, excepto el primer móvil. Por tanto, sería necesario que también la Tierra se moviera con dos movimientos.

Y si eso fuera así, sería necesario que se diesen cambios en las estrellas fijas, lo cual no se ve. Antes bien, las mismas estrellas salen y se ponen siempre por los mismos lugares sin variación alguna. «Tercero, el movimiento de las partes y del todo es naturalmente hacia el centro del universo, y precisamente por ello permanecen en él. «Después plantea la duda de si el movimiento de las partes se da para ir naturalmente hacia el centro del universo o bien hacia el centro de la Tierra.

Y concluye que su instinto propio es el de ir hacia el centro del universo, y por accidente hacia el centro de la Tierra. De esta duda se habló ayer extensamente. «Finalmente confirma lo mismo con el cuarto argumento tomado de la experiencia de los graves que, al caer de arriba abajo, caen perpendicularmente sobre la superficie de la Tierra.

E igualmente, los proyectiles lanzados perpendicularmente hacia arriba, vuelven perpendicularmente por las mismas líneas hacia abajo, incluso aunque hubieran sido lanzados a alturas inmensas. Argumentos de los que necesariamente se concluye que su movimiento es hacia el centro de la Tierra que, sin moverse en absoluto, los espera y recibe. Menciona, por último, que los astrónomos han proporcionado otros argumentos en confirmación de las mismas conclusiones, quiero decir de que la Tierra está en el centro del universo e inmóvil.

Y menciona sólo una, que consiste en que todas las apariencias que se ven en los movimientos de las estrellas, responden a la posición de la Tierra en el centro, y esa correspondencia no se daría si no lo estuviera.» Los otros argumentos, presentados por Ptolomeo y los otros astrónomos, los puedo sacar a colación ahora si así lo deseáis, o después de que hayáis dicho lo que se os ocurra como respuesta a éstos de Aristóteles.

SALV. Los argumentos que se presentan en este tema son de dos clases: unos tienen que ver con los accidentes terrestres, sin relación alguna con las estrellas, y otros se sacan de las apariencias y observaciones de las cosas celestes. Los argumentos de Aristóteles en su mayoría están sacados de las cosas que están en nuestro entorno, y deja los otros a los astrónomos.

Por ello estaría bien, si os parece, examinar los que están tomados de las experiencias de la Tierra, y después veremos los de la otra clase. Y puesto que Ptolomeo, Tycho y otros astrónomos y filósofos, además de los argumentos que han tomado de Aristóteles, confirmándolos y fortaleciéndolos, han presentado otros, se podrían unir, para no tener que dar las mismas respuestas o similares dos veces. Por ello, Sr. Simplicio, si queréis exponerlos vos, o preferís que yo os libere de esta molestia, estoy dispuesto a complaceros.

SIMP. Será mejor que los expongáis vos que, por haberlos estudiado más, los tendréis más presentes y en mayor número.

SALV. Todos plantean como el mejor argumento el de los cuerpos graves que, cayendo de arriba abajo, llegan por una línea recta y perpendicular a la superficie de la Tierra. Lo que se considera un argumento irrefutable de que la Tierra está inmóvil.

Porque si ésta tuviese la rotación diurna, una torre desde cuya parte superior se deja caer una piedra, al ser transportada por la rotación de la Tierra, en el tiempo que la piedra tarda en caer, recorrería muchos cientos de brazas hacia oriente, y la piedra debería caer a tierra lejos de la base de la torre en un espacio correspondiente.

Dicho efecto lo confirman con otra experiencia, esto es dejando caer una bola de plomo desde la cima del mástil de una nave que está quieta, anotando la señal de donde percute, que está próximo al pie del mástil. Pero, si desde el mismo lugar se dejara caer la misma bola mientras la nave avanza, su punto de percusión estaría lejos del otro por tanto espacio cuanto la nave se hubiera deslizado hacia adelante en el tiempo de caída del plomo.

Y eso es debido únicamente al hecho de que el movimiento natural de la bola liberada a sí misma es en línea recta hacia el centro de la Tierra. Se fortalece este argumento con la experiencia de un proyectil lanzado hacia lo alto a una distancia enorme, como sería el caso de una bala lanzada por un cañón levantado perpendicularmente sobre el horizonte, que en la subida y el retorno tarda tanto tiempo que en nuestro paralelo, el cañón y nosotros juntos seremos desplazados por la Tierra muchas millas hacia levante, de modo que la bala, al caer, no podrá volver nunca al cañón, sino tan lejos hacia occidente cuanto la Tierra haya avanzado. Añaden, además, la tercera y muy eficaz experiencia que es la siguiente.

Si se disparase con una culebrina una bala con gran elevación hacia levante, y después otra con igual carga y con la misma elevación hacia poniente, el tiro hacia poniente llegaría mucho más lejos que el disparado hacia levante, puesto que mientras la bala va hacia occidente, y la artillería, llevada por la Tierra, hacia oriente, la bala tocaría tierra lejos de la pieza de artillería por tanto espacio cuanto es la suma de los dos viajes, uno hecho por sí misma hacia occidente y el otro por la pieza llevada por la Tierra hacia levante.

Por el contrario, del viaje hecho por la bala disparada hacia levante habría que restar el que hubiese hecho la artillería siguiéndola. Así pues, suponiendo, por ejemplo, que el viaje de la bala por sí misma fuese de cinco millas y que la Tierra en ese paralelo, en el tiempo del vuelo de la bala, recorriese tres millas, en el tiro hacia poniente la bala caería a Tierra ocho millas lejos de la pieza, esto es sus cinco hacia poniente y las tres de la pieza hacia levante.

Pero el tiro hacia oriente no llegaría más allá de dos millas, que es lo que queda una vez restado de las cinco del tiro, las tres del movimiento de la pieza hacia la misma parte. Pero la experiencia muestra que los tiros son iguales. Por tanto, la artillería está inmóvil y, en consecuencia, también la Tierra lo está.

Pero los disparos hacia el sur y hacia el norte confirman, no menos que los anteriores, el estatismo de la Tierra, puesto que, en éstos, nunca se daría en el blanco al que uno hubiera apuntado, sino que los disparos siempre serían desviados hacia poniente, por el desplazamiento que tendría el blanco llevado por la Tierra hacia levante mientras la bala está en el aire. Y no sólo los disparos por las líneas de los meridianos, ni siquiera los disparados hacia oriente o hacia occidente serían precisos, sino que los orientales resultarían altos y los occidentales bajos, siempre que se disparase horizontalmente.

Porque al realizarse el viaje de la bala en ambos disparos por la tangente, esto es por una línea paralela al horizonte, y dándose el caso de que en el movimiento diurno, si fuese de la Tierra, el horizonte siempre va descendiendo hacia levante y elevándose por poniente (por eso nos parece que las estrellas orientales se elevan y las occidentales descienden), en consecuencia el blanco oriental iría quedándose por debajo del disparo, por lo que éste resultaría alto, y la elevación del blanco occidental dejaría bajo el disparo hacia occidente. De modo que nunca podría dispararse con precisión. Y puesto que la experiencia muestra lo contrario, es forzoso afirmar que la Tierra está inmóvil.

SIMP. ¡Oh!, estos sí son buenos argumentos a los que es imposible encontrar respuesta que valga.

SALV ¿Acaso los oís por primera vez?

SIMP. Realmente sí. Y ahora veo con cuán bellas experiencias ha querido la naturaleza ser cortés con nosotros para ayudarnos a conocer la verdad. ¡Oh, qué bien concuerdan una verdad con otra y cómo conspiran todas para resultar inexpugnables!

SAGR. ¡Qué pecado que la artillería no existiese en tiempos de Aristóteles! Con ella habría derrotado la ignorancia y habría hablado sin titubear en absoluto de las cosas del mundo.

SALV. Me parece muy bien que estos argumentos os resulten nuevos, así no seréis de la opinión de la mayor parte de los peripatéticos, que creen que si alguien se aparta de la doctrina de Aristóteles es porque no ha entendido ni penetrado bien sus demostraciones.

Pero con toda seguridad oiréis otras novedades, y veréis cómo los seguidores del nuevo sistema plantean contra sí mismos observaciones, experiencias y argumentos de bastante mayor fuerza que los planteados por Aristóteles y Ptolomeo u otros impugnadores de las mismas conclusiones, con lo que os darán la seguridad de que no han sido llevados a seguir tal opinión por ignorancia o inexperiencia.

SAGR. Llegados a este punto, tengo que contaros algunas cosas que me ocurrieron desde que empecé a oír hablar de esta opinión. Siendo bastante jovencito -apenas había acabado el curso de filosofía, abandonado después por haberme dedicado a otras ocupaciones- ocurrió que cierto extranjero de Rostock, creo que su nombre era Cristiano Vurstisio [Christian Wursteisen, teólogo y matemático, escribió diversos comentarios a obras importantes de astronomía, en alguna de las cuales hace grandes alabanzas de Copérnico], seguidor de la opinión de Copérnico, estuvo por estos lares y, en una academia, dio dos o quizás tres conferencias sobre el tema en una academia, con un concurrido público, creo que más por la novedad que por otra cosa.

No obstante, yo no asistí porque tenía la firme convicción de que tal opinión no podía ser más que una solemne insensatez. Habiendo preguntado después a algunos que habían estado presentes, oí que todos se burlaban excepto uno que me dijo que la cuestión no era tan ridícula.

Y puesto que yo le consideraba bastante inteligente y circunspecto, arrepentido de no haber ido, desde entonces, cada vez que encontraba a uno que defendiese la opinión copernicana, le preguntaba si siempre había sido del mismo parecer. A pesar que he interrogado a muchos, no he encontrado ni uno sólo que no me dijese que había sido mucho tiempo de la opinión contraria, pero que había pasado a ésta movido por los argumentos que la hacen convincente.

Habiéndoles examinado después uno a uno, para ver hasta los argumentos de la otra parte, descubrí que todos los manejaban con toda facilidad, de modo que ciertamente no he podido decir que se hayan lanzado a esta opinión por ignorancia o por vanidad o, como suele decirse, para hacerse el listo. Por contra, de entre todos los peripatéticos y ptolemáicos que he interrogado (y por curiosidad he interrogado a muchos) acerca de si habían estudiado el libro de Copérnico, he encontrado poquísimos que apenas si lo habían visto, pero ninguno que yo crea que lo hubiera entendido.

Y he tratado de averiguar si alguno de los seguidores de la doctrina peripatética ha mantenido alguna vez la otra opinión, y tampoco he encontrado ninguno. Por ello, considerando que no hay nadie que siga la opinión de Copérnico que antes no haya sido de la contraria y que no esté perfectamente informado de los argumentos de Aristóteles y de Ptolomeo y que, por el contrario, no hay ningún seguidor de Aristóteles y Ptolomeo que haya sido anteriormente de la opinión de Copérnico y la haya abandonado para abrazar la de Aristóteles, considerando digo, estas cosas, empecé a creer que el que deja una opinión que bebió con la leche materna y que es seguida por tantos, para pasar a otra por seguida por poquísimos, negada por todas las escuelas y que realmente parece paradoja grandísima, era forzosamente necesario que estuviese movido, por no decir forzado, por argumentos más eficaces.

Por eso he llegado a tener una enorme curiosidad por tocar, como suele decirse, el fondo de la cuestión, y considero una gran suerte para mí haberos encontrado a ambos, de este modo, sin esfuerzo podré oír todo lo que se ha dicho, y quizás lo que pueda decirse, en este tema, seguro de que gracias a vuestros razonamientos me sacaréis de dudas y pasaré a la certidumbre.

SIMP. Con tal que la opinión y la esperanza no se os vean frustradas y al final no os encontréis más confuso que antes.